SalaComienzo a escribir ésto en una sala de espera, sí, en una sala de espera, lo hago porque por esperar hoy han atrasado mi trabajo, yo soy muy cumplida y no por otros voy a quedar mal, así que prefiero iniciar la columna aquí.

Las salas de espera pueden tener a personas esperando cosas diferentes, pero al fin todas están esperando algo. En las salas de espera de los partidos políticos se observa a gente de todo tipo y con intensiones diversas.

De principio cuando llegas puedes mirar la sonrisa obligada de la recepcionista, quien intenta mostrar un lado amable, como si entre los dientes soltara una advertencia: “Tendrá que esperar si quiere ser recibido. Si tiene suerte será hoy, si no es así regrese mañana“.

Seguramente te estás preguntando por qué estaba yo en una sala de espera, pues te cuento, hace unos días escribí en Sin@rrobar que era importante conocer a los candidatos, saber sus propuestas y votar responsablemente. Por lo anterior decidí realizar un ejercicio, la semana pasada acudí a varias sedes estatales de partidos políticos, yo como ciudadana quería ver con mis propios ojos cómo estaban trabajando.

En las sedes estatales de diferentes partidos políticos pedí las direcciones de las casas de campaña de candidatos a diputados federales, no sabían pero amablemente me pasaron direcciones de varias sedes municipales en donde seguramente conocerían los datos correctos.

Así, acudí a varias sedes municipales, de diferentes partidos políticos. Iba yo como una ciudadana cualquiera que pretendía conocer las propuestas de los candidatos, aún sigo creyendo que es importante conocer por quién votaremos.

Yo imaginé que en las sedes municipales me encontraría con fiestas, esos edificios repletos de personas entusiastas evocadas a que sus candidatos fueran los ganadores, pero no.

En el recorrido me encontré con gente de todo tipo, preguntaba si conocían las direcciones de las casas de campaña de los candidatos a diputados federales, ya que yo quería acudir para que me informaran sobre las propuestas como cualquier ciudadana, repito.

Las recepcionistas me decían que ellas no conocían esos datos pero que esperara, que enseguida le llamaban a alguien que me pudiera informar, así yo pacientemente me senté en varias salas, esperé y esperé, en una de las sedes me quedé casi tres horas esperando a una persona que me dijera dónde se encontraba la casa de campaña de cierto candidato.

En la sala donde esperé casi tres horas de pronto apareció quien según la recepcionista debía darme la información que yo amablemente estaba esperando, era un joven de aproximadamente 25 años. El muchacho llegó con la señorita, ella le dijo que había una persona que necesitaba información sobre la casa de campaña de cierto candidato (yo era la que estaba esperando los datos). Él volteó a verme, me sonrió y me dijo que en un momento me atendía.

El encargado de darme los datos que yo requería no me atendió, se paró casi al lado, estaba pensando a qué hora daría una cita para el miércoles, ya que jugaba Rayados. Es decir, en el horario de un partido de futbol basaría programar una cita con un grupo de ciudadanos que querían apoyar en las campañas de cierto partido político. El tipo terminó diciéndole a la recepcionista que la programara para el jueves, luego se fue, no me atendió.

Así recorrí más sedes esperando encontrar la información que quería. Pero cómo quería yo que esas personas conocieran las direcciones, si ni siquiera conocían el nombre de los candidatos. Si alguien conocía quién era el candidato, no sabía dónde quedaba su casa de campaña, y mucho menos conocía alguna propuesta importante.

Aunque todavía no inician las campañas municipales, en mis visitas aproveché para preguntar si conocían a quien sería el candidato o candidata a la alcaldía de cierta parte (visité cinco municipios), en algunas partes sí sabían el nombre, en otras no. Pero algunos partidos políticos ya dieron a conocer los nombres de los afortunados, yo sí sabía pero quería preguntar, y en la mayoría de los casos me topé con personas poco entusiastas, que no están interesadas en apoyar a su candidato municipal.

En mi recorrido de investigación, escuché varias cosas, en todas las sedes tenían mucha más interés en los candidatos a la Presidencia de México, de ellos se sabían todo, hasta los chismes de su vida privada, pero casi nada saben de los candidatos locales.

En una de esas salas escuché a un hombre que les decía a un grupo de personas: “10 días antes de las elecciones se pagarán mil 500 pesos por voto, se dará una despensa y un teléfono celular“. Una de esas personas preguntó para qué regalaban celulares, a lo que el sujeto le contestó: “Son celulares de esos baratos, de los del OXXO. Es que a ese celular se le llamará a la persona para decirle el lugar y la hora donde va a recoger su credencial, porque se la vamos a quitar“. Con lo anterior pensé que con el comercial de la FEPADE el voto de 500 pesos quedó en el pasado.

En las sedes municipales de los partidos políticos se traen un desorden histórico, cuidado candidatos, todavía es tiempo de que se rodeen de personas que realmente los apoyen en sus campañas y por favor no se olviden de compartir sus propuestas, por el bien de todos, la mayoría queremos que Nuevo León mejore.

La próxima semana me daré otra vuelta por las salas de espera políticas, ya les contaré con qué me encuentro.

Ana Rent