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Un año, un año… Apenas un año. Este 4 de octubre se cumple un año de que Jaime Rodríguez Calderón tomó protesta como Gobernador del Estado de Nuevo León. Sí, parece que fue ayer cuando comenzó su mandato, pero van 12 meses.

Era obvio, que al principio muchos le darían una oportunidad a Jaime Rodríguez, era algo nuevo, el primer Gobierno sin partido, aunque eso no signifique “sin compromisos“, porque claro que Jaime Rodríguez tenía muchos compromisos, principalmente con sus propios patrocinadores.

Algunos le dieron una oportunidad porque “chance y” salía buen Gobernador. Pasó un mes, pasaron dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, y nada. Nada de nada. Malo el cuento para Nuevo León.

Fueron pocos los que insistían en que debíamos tenerle paciencia, pero perdón, la población de Nuevo León no está en una burbuja gigante como para no sentir la falta de acciones, la falta de oportunidad, como para no verse afectada por la inseguridad que regresaba, por el abandono y la indiferencia que sufría nuestro Estado.

No había acciones, no había compromiso, solo existía una enorme sed de figurar, Jaime Rodríguez había comenzado su campaña rumbo a la Presidencia de México. En base a ocurrencias y a declaraciones polémicas, logró acaparar los medios de comunicación nacionales.

También ofendía una y otra vez a grupos vulnerables. Ofensas y dichos molestos, que podría hacerles una lista de sus frases pero ustedes seguro recuerdan las más célebres, ya que confío en que tras esta decepción gigantesca en Nuevo León aprendimos a fortalecer nuestra memoria.

Jaime Rodríguez se la ha pasado en mucho, pero de ese mucho nada es constructivo y tampoco beneficia a la ciudadanía. Nuevo León está huérfano de Gobernador, y los ciudadanos ya lo saben, y están molestos por la falta de seriedad por parte del personaje Bronco.

Es triste, que mucha gente que confió en Jaime Rodríguez, que votó por él, que lo defendió con uñas y dientes, que lo ayudó en campaña, hoy digan con dignidad que están arrepentidos, que lamentan haber confiado en él, que creyeron que su palabra valía y ahora se dan cuenta del gran error que cometieron.

De todas las malas, hay una buena: Jaime Rodríguez declaró que si se convierte en candidato a la Presidencia de México, entonces renunciaría como Gobernador de Nuevo León, pero que tomaría la decisión hasta finales del año 2017.

Para qué esperar, para qué joder más a Nuevo León, si no se pudo pues no se pudo. Si Jaime Rodríguez quiere buscar ser candidato a la Presidencia de México que no decepcione más a la gente, que se vaya de una vez, que sepa que el país es muy grande y mejor que invierta su tiempo en recorrer el territorio nacional. Aquí nadie lo detiene, sino todo lo contrario, que se vaya y que se vaya lo mejor que pueda, porque si se queda entonces será una muestra más de cinismo, porque seguirá con sus viajes para que lo conozcan en otros Estados, y quién los va a pagar, pues los ciudadanos. Sería el colmo que El Bronco quisiera que Nuevo León le siguiera patrocinando su campaña.

Vamos Jaime, sí se puede, ya no le hagas más daño a Nuevo León. Aún es momento. Si quieres ser candidato a la Presidencia de México, adelante, ve por tu sueño pero ya no jodas más a nuestro hermoso Estado.

Ana Rent
@AnaRent

@RegiandoCom