Una vergüenza, pero lo diría con mayúsculas “UNA VERGÜENZA“, eso fue lo que ocurrió hoy en el Congreso del Estado de Nuevo León. Y fue una vergüenza porque los ciudadanos teníamos esperanza de que los Diputados entendieran que no estamos de acuerdo en el desempeño de Jaime Rodríguez como Gobernador, por lo que no se merece que se le cumplan los caprichos.

Jaime no quería ir a escuchar a los Diputados, pretendía mandar al Secretario de Gobierno, Manuel González, a entregar el Informe de Gobierno. Luego dijo que iría y les aventaría el mismo, pero que no quería escuchar a los merolicos, así llamó a los Diputados. Pero bueno, es que El Bronco no quiere escuchar a nadie, a nadie.

Sin embargo, El Bronco y sus tíos consentidores planearon una salida para el tema de la entrega del Informe de Gobierno. Jaime Rodríguez llegó a entregar el documento pero no escucharía a los Diputados Locales dar sus posicionamientos y críticas. Algunos Legisladores consentidores, avalaron que se realizara de forma exprés una Sesión Solemne, que tendría que ir entre comillas, porque no cumplió con los requisitos de una Sesión Solemne como debe de ser. Esos tíos consentidores permitieron que El Bronco pisoteara el nombre del Congreso del Estado, que violara la Ley y la propia Constitución.

De Jaime no me sorprende, él ha demostrado en muchas ocasiones que casi no tiene respeto por nadie, y a pesar de su edad, se comporta como un chiquillo malcriado que hace su voluntad, y para colmo sus tíos consentidores (Diputados Independientes y del PRI), le cumplieron un capricho (de tantos), y para que estuviera tranquilito permitieron que esperara en la biblioteca del Congreso.

Así, mientras los Diputados Locales se posicionaron, Jaime Rodríguez esperó tranquilito en la biblioteca. Una vergüenza, qué vergüenza por esos tíos consentidores que despreciaron el reclamo ciudadano, que se olvidaron de quienes les dieron su voto. Una acción tan sencilla y simple como escuchar, dejó en claro cómo es que piensan algunos Legisladores.

Los posicionamientos de Marco González (PRI) y de Eugenio Montiel Amoroso (“Independiente”) fueron tremendamente patéticos, de vergüenza, de pena ajena. Mientras que los posicionamientos de Samuel García (Movimiento Ciudadano) y de José Arturo Salinas (PAN), fueron los únicos que criticaron el hecho, tanto por el error de sus mismos compañeros Diputados por ponerle una alfombra roja a El Bronco, como también por la falta de resultados y la falta de respeto de Jaime Rodríguez a la ciudadanía. Samuel y José Arturo fueron directos en sus palabras, y vaya, suscribieron lo que muchísimos ciudadanos pensamos.

La ciudadanía debe de guardarse con esto en la memoria: Diputados del PRI e independientes votaron a favor de que Jaime violara la Ley y que hiciera su voluntad, y también le aplaudieron. PAN y Movimiento Ciudadano votaron en contra.

Lo repito, lo que ocurrió hoy en el Congreso fue una vergüenza. No se puede aplaudir ni consentir a alguien que no ha hecho nada por Nuevo León, que se la ha pasado distraído haciendo campaña, y que pretende irse con licencia, convertirse en candidato a la Presidencia de México, perder, y regresar a la Gubernatura.

Ana Rent
@AnaRent

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