Monterrey
Soy de Monterrey, siento orgullo de ser de esta tierra, que nadie nunca, nadie, podrá borrarme de la mente, mucho menos de mi corazón. Nadie me arrancará del alma mi regia ciudad.

Mi orgullo no puede ser más grande cuando por cuestiones del destino me tengo que ir lejos de mi tierra y alguien me pregunta de dónde soy, claro que respondo con una gran sonrisa que nací en Monterrey, mi hermosa ciudad que aunque me vaya por un tiempo me abraza a mi regreso.

Si he andado por calles de otras ciudades mi orgulloso corazón no me deja olvidarme de mi tierra, Monterrey, donde miré, caminé, corrí, grité, lloré, canté, disfruté, todo por primera vez, mi ciudad que me mira crecer y que sé que se siente orgullosa de lo que hasta ahora soy.

Fuerte, cálida, sorprendente, regia, nutrida, mi ciudad de Monterrey. Orgullo de nosotros que aquí nacimos, envidia de otros que tuvieron una suerte diferente. Es que el ser regio no se puede negar, ni por el acento, ni por la sonrisa, ni por el carácter.

Monterrey que ha pasado por casi todo, pero siempre de todo ha salido adelante, esas tragedias que nos han hecho fuertes y esas alegrías que llevamos tan dentro. Mi hermosa tierra que muchas veces ha sido criticada, pero que por millones es amada.

¿Cómo piensas que me voy a olvidar de ti? ¿Cómo puedes imaginar que dejaré de adorarte? Jamás dejaré de amarte como lo hago, si por mis venas corre la sangre regia, si en mis ojos brilla el orgullo regio.

Ahora mi Monterrey celebras 416 años, sabemos que faltan muchos y que vendrán otras generaciones que te amarán tanto como te amamos nosotros, quienes intentamos a diario que no te sientas triste por ciertos episodios que nos han dañado, nosotros queremos que sigas tan altiva como siempre.

¡Te amo Monterrey! ¡Sí señor!

Ana Rent