Ya salió el peine del por qué Jaime Rodríguez Calderón borró su mensaje de festejo en Facebook, en donde había anunciado la detención de los dos ex funcionarios de la administración de Rodrigo Medina,  el bronco aseguraba que eso era gracias a un trabajo arduo y a muchos desvelos, pero al darse cuenta Jaime de su realidad decidió borrar dicho post en su página de Facebook, y es que hasta alguien como él que no es tan brillante que digamos, le cayó el veinte de lo que podría pasar si dejaba ese post, sabía que corría el riesgo de ser blanco de burlas si esos ex funcionarios fueran agraciados por algún recurso legal y así fue.

Una vez más la Subprocurduría Anticorrupción demostró su falta de oficio en los litigios, y los dos ex funcionarios, Francisco Valenzuela y Jesús Garza fueron sacados del Penal del Topo Chico y recibieron la gracia del arraigo domiciliario, con éste fracaso de mantener encerrados a ex funcionarios por pocas horas, nos queda más que claro, como seguirán siendo los próximos litigios.

Ernesto Canales en realidad no está supervisando dichos juicios, ya que sus temas personales pesan más, el señor solo es la cara para las conferencias de prensa, sus múltiples ocupaciones en el extranjero lo distraen y no me dan tiempo de ver cómo se integran las carpetas acusatorias, creo que lo mejor para Nuevo León es que desaparezca esa Subprocuraduría, ya que se están gastando millones de pesos mensuales en tratar de satisfacer la sed de venganza de Jaime Rodríguez, sería mejor que esos casos sean asignados a algún grupo de estudiantes que quieran realizar sus prácticas escolares en el Gobierno de Nuevo León, es más, estoy seguro que éstos harían mejor trabajo que la misma gente de Ernesto Canales.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

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