En últimos días nos ha tocado ser testigos de un par de crímenes de alto impacto, el del Director de la Preparatoria 22 y el del dueño de una compañía de ambulancias, aunado a estos hemos visto cómo va a la alza los feminicidios, éstos a pesar que las autoridades traten de segmentarlos asegurando que los crímenes contra el sexo femenino están relacionados con la delincuencia organizada, buscando dejarlos fuera de las estadísticas de los feminicidios, lamentablemente muchos estamos enfocados en culpar al mandatario de Nuevo León, ya que su distracción por la Presidencia de México,  no lo ha dejado poner orden en las dependencias, se nos olvida que la Procuraduría de Justicia, la Agencia Estatal de Investigaciones, la Secretaría de Seguridad Pública y la Fuerza Civil tienen titulares, y que entre sus funciones está la de TRABAJAR, a excepción del Procurador Bernardo González, que ha salido en un par de operativos (para la foto) los demás no se han dejado ver chambeando.

Los responsables de brindar la seguridad andan imitando a su jefe, y así no es la cosa, a ellos se les paga un muy buen sueldo, mismo que no están desquitando, ya que los índices de inseguridad van rumbo a los mismos de la peor época delictiva que haya tenido Nuevo León, si Jaime anda distraído, los jefes policiacos con mayor razón deberían estar al pendiente, no se han visto operativos verdaderos para atacar la delincuencia organizada, de esos que se habían visto durante el mandato de Rodrigo Medina, no quiero ser mal pensado, pero hasta pareciera que los mandos de seguridad están volteado sus miradas para el lado contrario de donde están los delincuentes, digo, personal y recursos si los hay, lo que no se ve es el interés.

Como dicen por ahí, estábamos mejor que cuando estábamos peor, Rodrigo Medina ha sido criticado por muchas cosas, pero se nos olvida que cuando se requirió su actuar en contra de la delincuencia, actuó, y lo hizo de frente, ya que fueron centenares de delincuentes detenidos y abatidos, lo cual llevó a la calma a Nuevo León al menos la mitad de su sexenio, en los dos últimos años de su administración los ciudadanos pudimos recuperar los espacios públicos, podíamos salir por las noches sin temor a toparnos con una balacera, y no por esto digo que Rodrigo Medina sea santo de mi devoción, pero si hay que reconocerle que cumplió con su deber de Gobernador al brindarnos a los nuevoleoneses la seguridad requerida.

Ojalá Jaime Rodríguez aunque sea después de que termine con su sueño guajiro de ser Presidente, vuelva a su realidad, y se ponga a jalar como Gobernador, porque ahorita no sale de perico perro, como bien dice el dicho.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom