Cada día nos enteramos de más fracasos en las relaciones de pareja, los motivos pueden ser muy diversos pero ya se está haciendo una costumbre que los matrimonios se destruyan en un abrir y cerrar de ojos.

Académicos de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León revelaron el frío resultado de un estudio que han realizado. Indican que ocho de cada 10 mujeres dicen que viven mejor y más tranquilas luego de haberse divorciado.

Ante dicho resultado, la Arquidiócesis de Monterrey, pidió a las parejas actuar con sinceridad, desde el noviazgo hacerse ver tal cual es la persona, para que después no ocurran fracturas en el matrimonio.

Hay estadísticas muy frías en Nuevo León, ahí están pero eso nos debe llevar a pensar en otros momentos desde el noviazgo hasta la circunstancia de vivir en el trayecto del matrimonio”, mencionó el Monseñor Jorge Cavazos Arizpe.

Desde el noviazgo se tiene que profundizar en cada uno: cuál es mi madurez; cuál es mi respeto; cuál es mi ideal de familia. Ser bien sincero, ya que de aquí parten cosas muy importantes en el matrimonio”, indicó el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Monterrey.

Si se esconde alguna forma de ser, alguna problemática fuerte, pues ya no se está llevando la relación con los fines que se tiene”, finalizó.

Diego de Montemayor