ernesto canales

No cabe duda que cuando un ser humano está bajo presión no mide lo que dice, y más si trae cola que le pisen, así le pasó la tarde de ayer a Ernesto Canales Santos, que no solo no midió, sino que por querer enfrentar a los Diputados presumió de sus actos “normales” de corrupción, “como cualquiera en la vida lo hace” admitió haber dado moches a tránsitos y  aduanales.

Como muchos mexicanos, he dado moches a tránsitos y aduanales, esos actos de corrupción no fueron contra el erario público, que ésos son los importantes, los del erario público… y son los que voy a perseguir, a pesar de ustedes” presumió el Fiscal Anticorrupción.

Tristemente estamos viendo el tipo de enfoque que le da Ernesto Canales al termino de corrupción, diciendo claramente que si se corrompe a un agente de tránsito o a un agente aduanal no se afecta al erario público, cosa que está completamente equivocado, cuando una persona se presta a dar un moche a los agentes aduanales y de tránsito obviamente se está afectando al erario público, ya que las multas que deberían de aplicarle por sus faltas no llegan a donde deberían de llegar.

Ahora bien, si el encargado de combatir la corrupción en Nuevo León tiene por tendencia diferenciar los actos de corrupción como “corrupción pequeña” y “corrupción grande”, pues estamos fritos, ya que si un funcionario comete un acto de corrupción pequeño puede ser perdonado, y ahí la justicia no se está impartiendo como se debería, es decir, Ernesto Canales puede decidir quién es corrupto y quién no, y está dejando a discreción la letra de la ley.

Ahora bien, el que Ernesto Canales haya amenazado a los Diputados Héctor García y Gabriel Tlaloc Cantú diciéndoles que los perseguirá hasta el fin del mundo, y cuando le dijo a Héctor, “Tú eres más corrupto que yo” deja en entre dicho su función como Fiscal Anticorrupción, ya que acepta que él en menos medida es corrupto, es como lo dicho por Hilario Ramírez Villanueva, alcalde de San Blas, cuando dijo: “Sí robé dinero, pero nomás poquito“.

Hay quienes dicen que ningún abogado es recto, y que nadie está limpio para poder presumir ser anti corruptible, pues déjenme decirles a esos que piensan eso están equivocados, ya que sí existe una gran cantidad de abogados con intachables currículos, en Nuevo León hay verdaderos penalistas que nunca se han visto vinculados a un acto corrupto, pero es por eso mismo que no son llamados a ocupar esta clase de puestos como el de Ernesto Canales, porque jamás se prestarían a ser tendenciosos para perjudicar o favorecer a alguien.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

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