La caminata de apoyo que se registró la mañana de ayer en el primer cuadro de Monterrey, para festejar el triunfo de Adrián de la Garza como primer edil en reelegirse por la capital de Nuevo León, dejó para muchos en claro el poder de convocatoria de Adrián, pero para algunos, bueno mejor dicho, para UNO, es decir, para el panista Felipe Cantú, esta caminata iba enfocada solo para provocarlo y reventarle su “plantón”.

Desde mi punto de vista los señalamientos de Felipe están fuera de la realidad, para empezar sabemos perfecto que él no se para en los bajos del Palacio de Cristal, ya que solo acude para la foto. Además, cada día que pasa son menos las personas que acuden a acompañarlo, y en últimas semanas hemos sido testigos del cambio de personalidad que Felipe ha tenido, cada vez acude más desaseado, así como con ganas de nada, su barba desaliñada, y sus grandes ojeras demuestran su poco interés por cuidar su salud, por lo que a un servidor le indica sin ser psicólogo, que Felipe no está aterrizado, creo por eso que esas acusaciones son totalmente infundadas, digo, Felipe Cantú no es dueño de las calles de Monterrey como para exigir que no se realicen manifestaciones de apoyo a alguien más, su paranoia de que le querían reventar su “plantón” está muy fuera de lugar.

Si bien, el hecho de marcar retirada de su media docena de apoyadores del Palacio de Cristal habla de que todavía le queda algo de sentido común, y no por un tema de seguridad, sino más bien por la dignidad de los pocos que lo apoyan, ya que hubiera sido muy devastador para ellos ver miles y miles de personas defendiendo PACIFICAMENTE a quien ellos atacan. Pero bueno, la realidad es que Felipe se sintió humillado ante tal cúmulo de personas en dicha caminata de celebración, según cifras oficiales fueron más de 20 mil personas las que se apersonaron en pleno domingo y sin importarles la gran probabilidad de lluvia a acompañar a Adrián de la Garza.

También hay que mencionar que Felipe lo más que ha logrado reunir en su marcha han sido poco menos de mil personas, cifra muy muy baja. Creo que la envidia de Felipe Cantú lo llevó a decir cosas sin sustento, es lógico que alguien que se sienta apabullado salga a decir sandeces sin pruebas en la mano, además ya conocemos bien al panista que tradicionalmente como dice una cosa, dice otra.

Adrián de la Garza demostró su músculo al lograr que miles se reunieran para celebrar su triunfo, además es importante mencionar que la caminata fue organizada por ciudadanos que lo apoyan, y ellos invitaron al Alcalde quien contento aceptó y caminó para festejar. Con lo de ayer, Adrián deja en claro quién es quién, y si usamos el sentido común, la gente no le cree a Felipe Cantú, ya que ni en su marcha ni en su “plantón” ha logrado juntar ni siquiera el 5 por ciento de la gente que Adrián tuvo ayer apoyándolo. En verdad da pena ver tanto contraste en ambos apoyos, pero ayer se vieron las realidades de ambos políticos, uno que la gente sí lo quiere y del otro que nadie lo pela. Espero que Felipe Cantú recapacite y deje de ocupar ese espacio que por mucho tiempo le ha pertenecido a los regiomontanos, esa área no es una zona exclusiva para manifestarse, es un espacio ciudadano, mismo donde se han tenido que suspender eventos dedicados para los adultos mayores de nuestra comunidad, solo para que Felipe no sienta que le están enviando porros para reventar su “plantón”.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

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