margarita arellanes

Si ya sabían cómo era, pá que se enojan, mucha raza anda bien encabritada con la Alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, unos están súper enojados porque serán más de seis millones de pesos lo que costarán las dos camionetas que se llevará cuando acabe el mandato, otros están enchiladísimos porque dio el visto bueno para que se reabran unos casinos, total que la pobre de Margarita con nadie quedará bien.

Ya en serio, el cinismo en su mayor expresión, los regiomontanos lo estamos conociendo en esta administración, eso de llevarse camionetas blindadas nuevas es tener poca madre, en serio, con todo respeto lo digo, los vehículos que usa actualmente Margarita Arellanes son prácticamente nuevos, si acaso con algunas reparaciones le harían falta.

Pero ese afán de dejar las unidades “viejitas” al próximo Alcalde, Adrián de la Garza Santos, es una grosería de su parte, aunque más que una grosería una corrientada, ¿será acaso que Margarita está sacando su verdadero “yo” es decir está reflejando su verdadera forma de ser?

El haber “atacado” los casinos en un principio, y ahora, al finalizar su administración les abre la puerta a dos salas de juego, hace que la moralidad de Margarita Arellanes quede en duda, pero parece que a la Alcaldesa esto ya no le importa, así como tampoco le importa quedar mal con su ex amigo, sí, ese, el que se dedica también a la música, mismo, que le trabaja al ex dueño de casinos, ya sabe usted de quiénes hablo.

No hay duda que las traiciones de las que fue objeto Margarita Arellanes hicieron muy duro su corazón, a la edil no le importa lo que los regiomontanos opinemos de ella, es por eso que ya se descaró, mostrando su verdadera faceta, lamentablemente (para ella) su carrera está terminada, en el PAN no la quieren, en el Gabinete Bronco pues menos ya que está bien quemada con la raza, así que lo único que podrá hacer libremente es cumplir su papel de mamá, y esto no le será muy fácil que digamos, ya que tiene hijas en  colegios, y generalmente los pequeños suelen ser muy crueles con los hijos de ex funcionarios.

Para que nos quede claro a los regiomontanos, no todo lo que brilla es oro, Margarita Arellanes será recordada como la primera Alcaldesa de Monterrey que descuidó y desgració la ciudad, la edil más cínica y  sinvergüenza en la historia de la regia ciudad.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom