Sobre la posibilidad de que vuelva a resurgir el Barrio Antiguo como centro de la vida nocturna de los jóvenes, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, señaló que la diversión no se puede prohibir, sin embargo pidió a las autoridades que vigilen lo suficiente para que no se pierda la paz.
Lo anterior, luego de que desde hace unos años la luz nocturna del Barrio Antiguo se apagara por hechos violentos que provocaron los cierres de antros y bares. Y aunque parece que la zona está retomando popularidad entre los jóvenes, la Iglesia Católica hizo un llamado para que no se vuelva a repetir la historia, y se mantenga el orden.
«No se puede prohibir a los jóvenes y quienes gustan de salir a divertirse, lo único que les decimos a ellos y a las autoridades es que no rompa la paz social, la tranquilidad. Porque sin duda pueden convertirse en eso, si no hay cuidado en los lugares de alto riesgo, puede afectar la tranquilidad y la seguridad de la vida de los jóvenes. Si se abren y hay vida nocturna, la autoridad es responsable de resguardar el orden«, dijo el Arzobispo de Monterrey.
Otro tema importante, es que en la zona Centro de Monterrey todavía sigue viviendo gente, por lo que Rogelio Cabrera López pidió a los jóvenes ser conscientes de que para divertirse no se tiene que molestar a los vecinos del Barrio Antiguo, por lo que consideró que se tienen que cuidar los horarios.
«No es a base de prohibiciones, pero tampoco a una libertad excesiva donde no haya criterios, ni normas. Tienen que establecerse las reglas, horarios y que los vecinos puedan estar tranquilos. Aunque es zona comercial, todavía viven muchos ciudadanos en el entorno del Centro de la ciudad«, mencionó Cabrera López.
Garza Sada
@GarzaSadaCom

