margarita arellanes gustavo madero y felipe de jesus cantuAlgunos se sorprendieron por las declaraciones del líder nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, en las cuales asegura desconocer, ni entender y mucho menos conocer, las amenazas que se están dando al interior del PAN, era obvio que el líder panista tuviera que mitigar el escándalo ya que él es uno de los partícipes centrales de la trama.

La ida de Margarita Arellanes hace unos días a la Ciudad de México fue para pedirle a Gustavo Madero que le pusiera un estate quieto a Felipe de Jesús Cantú, también precandidato a la gubernatura, pero el cañonazo del hoy ex panista Enrique Barrios que cimbró al PAN apresuró la visita del Presidente Nacional.

Según Gustavo Madero asegura que la Mesa Nuevo León o mejor dicho la neocúpula panista, no tendrá nada que ver al momento de las elecciones internas, ya que asegura que solo es un mito urbano, porque los panistas podrán votar de manera secreta y libre en los días de las elecciones internas.

Es parte de los mitos urbanos que se quieren construir para no reconocer que lo que va haber este fin de semana y el día 15, son procesos electorales de militancia con voto individual, secreto, libre de todos los militantes, es una realidad que vamos a enfrentar”, aseguró Gustavo Madero.

Y pues para cumplirle el capricho a Margarita Arellanes, el dirigente estatal mandó llamar a Felipe de Jesús Cantú y los reunió en una comida en un conocido restaurante, de ahí seguramente saldrán chispas, ya que el ex Alcalde de Monterrey no está dispuesto a ser “bajado” de la contienda interna, ya que ese es el deseo de la Alcaldesa con licencia, ya que sabe perfecto que su sueño de ser la primera Gobernadora de Nuevo León está pendiendo de un hilo muy delgado.

El semblante del líder nacional panista no era muy bueno, ya que sabe perfecto que el descobijo que les dio Enrique Barrios es un fuerte golpe al panismo, un golpe a la poca credibilidad que el mismo líder ha dejado al PAN.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom

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