cobijas

Qué manera tan estúpida y cínica de justificarse ese Rogelio Benavides Pintos, dice que no es culpa de él que solo se haya inscrito un solo proveedor en la licitación de las ya famosas cobijas,  y que tampoco es su culpa el precio que pujó por la Comercializadora Mirof, ósea qué si la empresa hubiera puesto un precio de mil pesos por pieza las hubiera adquirido el Gobierno, o qué, en verdad que funcionarios como este lo único que harán es empinar a Nuevo León.

Es increíble lo que dice Rogelio Benavides, que él no contó los cobertores, que no es chamba de él, y que su gente no le informó que habían llegado cobertores de otro tamaño, además de no haber contado las cobijas que eran de la administración pasada encontradas en un cuarto muy grande, que no le consta cuántas eran, que pudieron ser 7, 10, o 11 mil piezas encontradas pero que no sabe cuántas eran porque no las contó, y que no llevaron un control de entrega ya que se las daban a las personas que se encontraban es su camino.

Ante esta aberrante justificación, nos queda muy clara la manera en que llevaron un posible desvió de recursos, primeramente, el no haber contado las cobijas que quedaron de la administración de Rodrigo Medina de la Cruz, nos da a pensar que estaban escondidas para poder hacer un fraude, Rogelio Benavides habla de un cuarto muy grande donde “encontraron” esas cobijas, sería mejor dicho una bodega muy grande, ya que el Gobierno no guardaba las cobijas en cuartos, sino en bodegas del DIF, Protección Civil, y Desarrollo Social, entre otras dependencias sociales.

Es obvio un acto premeditado de mala fe, fuentes al interior del Gobierno de Nuevo León aseguran que todas las cobijas que se entregaron en esos días pertenecen a las que compró la administración de Rodrigo Medina, y que la compra a la Comercializadora Mirof, solo fue una simulación, pero, que no solo esa compra ha sido simulada, sino otros productos que la administración de Jaime Rodríguez Calderón no cuantificó al momento de la transición.

Vaya que ese Jaime Rodríguez y su gente salieron más pillos que los que ellos acusan, el que no sea trabajo de Rogelio Benavides contar las cobijas, lo sabemos, pero si es responsabilidad de él su personal, y el no haber llevado un control de entrega, deja abierta la puerta a que se infle el total de entregas, ya que lo único que queda es la palabra de los funcionarios, si ellos dicen que entregaron 200 mil piezas, no hay manera de acreditar esa entrega, ni siquiera un nombre, mucho menos una dirección para comprobar.

Algunos que participaron el la entrega de las cobijas, aseguran que fueron entregadas a personas que se encontraban en el camino, incluso aseguran que la orden dada por Rogelio Benavides fue, dar las cobijas que la gente pida, ya sean 5, 10 o las que ellos necesiten, es decir que se entregaron “paquitas” de cobijas a diestra y siniestra, y por si fuera poco ésto, también realizaron entrega a personas en automóviles y camionetas que los paraban a su paso, argumentando que ellos entregarían a familias necesitadas, ésto sin el control por supuesto ni de Benavides ni de su gente.

Este caso deberá ser castigado, y como bien dicen los Diputados Locales, no solo basta con despedir, sino castigar legalmente a los involucrados, y como esta calientito el asunto que se devuelva el agravio económico que se le hizo a las finanzas de Nuevo León, para que se crea un precedente y sirva de ejemplo, pero lamentablemente mientras escribo esto, recuerdo que es Jaime Rodríguez el que comanda esta administración y se me desaparece esa esperanza.

Nosotros tomamos una determinación que por una necesidad y una urgencia de entregar los cobertores” aseguró Benavides Pintos.

Además alegar que pidieron por adelantado las cobijas que por una emergencia ambiental, debido al mal tiempo en Navidad, eso es algo que nadie se les cree, ya que el clima fue muy agradable en gran parte del Estado en Noche Buena, y no me dejarán mentir todos aquellos que compraron ropa invernal para estrenarla ese día, y a última hora tuvieron que sacar del guardarropa otras prendas de vestir ya que esta fue la Navidad más calurosa en los últimos 30 años, algo fuera de lo común, muy cálida casi llegamos a los 35 grados, así que no salgan con esas babosadas que era por una urgencia climática.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom