penales

Que negra intención traerá entre manos Jaime Rodríguez Calderón, al querer privatizar los penales de Nuevo León, ya varios conocedores de las leyes se han manifestado en contra de dicha posibilidad, basándose en criterios legales, morales y de derechos humanos, pero la verdadera pregunta que tendríamos que hacernos, es quién o quiénes se verían beneficiados y qué particulares se encargarán del control penitenciario.

Por muchos años nos hemos enterado que la delincuencia organizada a controlado los penales locales, a los presos se les cobra cuota por todo, por un espacio para dormir, para ir al baño, para bañarse, para comer, para tener visitas, vaya pues, LITERALMENTE hasta para respirar, ya que su vida tiene un precio al interior de las cárceles.

Por otro lado, sabemos que las grandes organizaciones criminales, como lo son los cárteles de la droga, tienen empresas nacionales e internacionales que les lavan sus ganancias del narcotráfico, las cuales utilizan para hacer magníficos negocios “legales” alrededor del mundo, bueno, a quién creen que le gustaría invertir miles de millones de dólares en los penales de Nuevo León, obvio, a los cárteles de la droga.

Se imaginan que el control de los penales estuviera en manos del narco, si de por si la mayoría de los presos que son liberados salen con diplomado en malandrés, ya sabrán los doctorados que habría si los penales fueran privatizados, no entiendo por qué Jaime Rodríguez quiere sacarle la vuelta a su obligación de mantener el control de los penales del Estado, sabemos que Rodrigo Medina no le entró al tema de la seguridad de los Centros de Readaptación, a unos meses de iniciar Jaime en el poder, vemos cómo se quiere deslindar del asunto, tal cual fuera una papa caliente.

Ojalá que el Procurador Roberto Flores Treviño que le sabe bien al asunto de los penales, y lo digo porque él ha vivido de eso (clientes) durante muchos años, aconseje a su compadre Jaime y que le diga como entrar de lleno al control de éstos, es más, hasta uno que no es abogado, ni mucho menos ex presidario, sabe qué hacer para reimplantar la verdadera ley, ósea que tan difícil será ubicar a las cabecillas de los penales y enviarlos a otros en el interior País y entonces retomar el control.

Igual no es tan fácil como lo digo, pero caray, Jaime Rodríguez y Roberto Flores son la autoridad, cómo es posible que se dejen ganar por un puñado de personas presas, las cuales ya están encerradas, aquí solo falta voluntad revuelta con cerebro para poder tener un verdadero control en los penales y se pueda realmente readaptar a quien infringió la ley.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom