jenni riveraMis queridos lectorcitos, a casi un mes de que se cumpla el primer aniversario luctuoso de la Diva de la Banda Jenni Rivera, su familia, Juan, Lupillo, Rosie y la Chiquis preparan un gran homenaje en el que honrarán su memoria tanto en Monterrey como en Iturbide, Nuevo León donde perdiera la vida.

Claro está que las diferencias familiares son muy notorias, ya que Lupillo Rivera, llevará serenata a la cruz que se encuentra en Iturbide, la madrugada del 9 de diciembre, y los hermanos e hija de Jenni Rivera lo harán mediante un concierto gratuito en la Arena Monterrey, para que todos su fans asistan y los acompañen en el que dicen será un magno homenaje, y aunque Lupillo fue invitado por el resto de la familia Rivera, él ha decidido hacerlo por su cuenta, después de que se vio envuelto en el cuestionamiento por parte de ellos en que estaba lucrando con la muerte de su hermana, qué raro como si ellos no lo hubieran hecho, verdad mis queridos.

Juan Rivera afirmó que será un día de fiesta, en donde celebrarán la vida de una gran mujer, no quieren caras tristes, y que los hijos de Jenni Rivera han participado en escoger las canciones que les gustaba escuchar de su madre, además que estarán presentes La Original Banda el Limón, Tito El Bambino, Marisela, Los Herederos de Nuevo León, entre otros.

Los boletos se regalarán en conjunto con la Secretaría de Turismo de Nuevo León, mediante las redes sociales a partir de la próxima semana, ya que el Gobierno de Nuevo León está apoyando el homenaje al primer aniversario luctuoso de Jenni Rivera.

Se han preguntado, ¿cómo fue el último día de vida de Jenni Rivera?, detalles que no se sabían de la Diva de la Banda han salido a la luz, y Jesús González, chofer de la cantante reveló que la notó muy inquieta ya que estaba muy preocupada por sus músicos, no quería que llegaran tarde, ya que no quería que el Municipio de Monterrey la fuera a multar por no empezar el espectáculo a tiempo, mientras los esperaba llegó con su equipo a comer a un reconocido restaurante de la ciudad, en donde mencionó que quería pantallas por todo el estacionamiento de la Arena Monterrey, que nadie se quedara sin verla.

En el restaurante Jenni Rivera recibió una llamada de uno de sus pilotos, misma que la molestó mucho y la hizo alterarse, mencionándoles a sus acompañantes que sería el último vuelo que hacía con él, y lamentablemente así fue.

Jenni Rivera comentó a sus acompañantes que tenía miedo recibir en la ciudad una demanda y enfrentar problemas de tipo moralista, ya que le habían comentado que una asociación de Monterrey estaba en contra de sus canciones y de su actuar público, eso aunado a que le lanzaban sostenes cuando actuaba y provocaba que muchas mujeres se quedaran sin él, eso era un problema que Jenni no podía controlar, por tal motivo donó a la ciudad de Monterrey 50 mil dólares para los damnificados del Huracán Alex, para acallar y mantener tranquilos a los de la asociación que la querían demandar.

De ahí se dirigió a la Arena Monterrey a realizar la prueba de sonido, y nuevamente se molestó porque ella había pedido que su escenario fuera en forma circular y no en forma de cruz, le aclararon que fue imposible como acostumbran en Estados Unidos que un escenario dé vueltas, que lo único que le pudieron ofrecer fue el escenario en forma de cruz ya que ella pidió estar en contacto con el público y que por eso se le pusieron pasarelas para que lo hiciera, ya era demasiado tarde para que Jenni Rivera cambiara las tarimas.

A Jenni Rivera se le informó que todas las entradas estaban agotadas, empezó su concierto a la 9:10 de la noche y terminó su última actuación a la 1:10 de la madrugada, para dirigirse directamente al aeropuerto ya que no quería quedarse en la ciudad, cenando con su equipo una sopa instantánea en una tienda de conveniencia, recibiendo antes de abordar una llamada que la hizo quedarse en silencio varios minutos, sin embargo no cambió su idea de abordar y partir rumbo a la Ciudad de México, destino al que nunca llegó ya que la avioneta en la que viajaba se precipitó en la Sierra de Iturbide en donde sus restos quedaron esparcidos, así como los de sus acompañantes, aquella madrugada del 9 de diciembre del 2012.

Esperancita Berrones
@EsperancitaCom