Jenni RiveraMis queridos lectorcitos, la Dirección General de Aeronáutica Civil, informó que la aeronave en la que muriera la Diva de la Banda Jenni Rivera, incumplió en varias normas de vuelo.

De acuerdo al dictamen, fue el resultado de “una secuencia de hechos”, ya que el avión tenía un alto grado de destrucción, además que la edad de los pilotos, conjunta a la antigüedad de la aeronave, fueron determinantes para el accidente.

El sistema meteorológico no informó mal tiempo, la visibilidad estaba bien, así que se debió a la falta de pericia de los pilotos y al mal estado del avión.

Las irregularidades en el vuelo fueron los siguientes:

El piloto a cargo, Miguel Pérez, de 78 años, pilotaba la nave con 6,800 kilos de peso de despegue, pese a que la reglamentación indica que un piloto mayor de 65 años no puede ir al mando de aviones con más de 5,700 kilos.

La licencia DGAC de Piloto Comercial Número 200112880 violaba el reglamento para la expedición de permisos debido a que certificaba a Pérez para ir al mando de vuelos con más de 5,700 kilos. La licencia fue expedida el 29 de enero del 2012, de acuerdo con la SCT.

Además, el piloto Alessandro Torres, de 21 años y con licencia FAA Número 3607542, no estaba autorizado para volar en esa aeronave fuera de Estados Unidos. La aeronave ingresó a México el 5 de noviembre de 2012.

La aeronave era una Learjet 25, fabricada en 1969, y con matrícula estadounidense N345MC, propiedad de la empresa Starwood Management, con domicilio en Las Vegas, Nevada.

La investigación reveló que el operador de la aeronave omitió la vigilancia de la normatividad nacional e internacional.

El operador de la aeronave no permitía que se realizaran anotaciones en las bitácoras de las fallas que detectaban los tripulantes como era que la aeronave volaba desalineada y vibraba al alcanzar la velocidad de crucero”, de acuerdo con la DGAC.

Pese a que el día del accidente la tripulación no reportó ninguna falla o emergencia a los Servicios de Control de Tránsito Aéreo, pantallas de radar registraron que en los últimos minutos del vuelo la nave sufrió un “descontrol súbito y brusco” al momento del ascenso, lo que provocó “una caída vertical sin control”.

Los investigadores no pudieron rescatar información sobre datos del vuelo como la aeronavegabilidad del equipo ni grabaciones de voz.

La investigación la llevó a cabo una comisión integrada por personal Técnico Aeronáutico de la DGAC, del Colegio de Pilotos Aviadores de México, del Colegio de Ingenieros Mexicanos en Aeronáutica, y personal de la National Transportation Safety Board de los EUA (NTSB).

Así que en el accidente aéreo en el que perdieron la vida, los pilotos Miguel Pérez Soto y Alessandro Torres Álvarez, los pasajeros Arturo Rivera Ruiz, Jenni Dolores Rivera Saavedra, Mario Macías Pacheco, Jacob Yebale Aguilar y Jorge Armando Sanchez Vázquez, fue sin causa determinante.

Dejando en claro que los reglamentos de aeronáutica tanto ve internacionales, cualquier persona las puede violar, debido a la corrupción que existe y a la falta de vigilancia de las autoridades.

Esperancita Berrones
@EsperancitaCom