puente estadio rayado

A pesar de que solo de palabra el grupo empresarial FEMSA se achaca la construcción del Estadio de los Rayados, es realmente a través del fideicomiso empresarial No. F/396 pertenecientes a The Bank of America México S.A., y al Grupo Financiero Bank of America División Fiduciaria, ellos son los responsables ante la autoridad, pero todos sabemos que FEMSA realmente es quien está detrás de la operación del Estadio BBVA Bancomer, así que la responsabilidad MORAL sobre cualquier incidente que pueda suceder recaerá en el corporativo.

En un principio todo mundo le echábamos grilla al Alcalde de Guadalupe, César Garza Villarreal, por el retraso de las obras al rededor del estadio, pero nos enteramos que esas obras pertenecían al fideicomiso, incluyendo el puente “bailarín” mismo que no solo se mueve de un lado a otro, sino que en muy poco tiempo se ha agrietado.

Sabemos que es una lana la que costó el estadio, y que generalmente algunas constructoras al finalizar cualquier obra buscan terminar lo más pronto posible, dejando a un lado la calidad, así sucedió con este puente peatonal, ya sea responsabilidad por parte del equipo Rayados, FEMSA, The Bank of America o del Grupo Financiero Bank of America División Fiduciaria, tendrán que hacer algo con respecto a la seguridad de quiénes utilizan el puente “bailarín”, por lo pronto el Municipio de Guadalupe ya echó mano de su autoridad para suspender su uso.

Al menos serán tres horas antes y después de los partidos de este sábado y el próximo, cuando esté cerrado el puente “bailarín” ya que especialistas de la Facultad de Ingeniería Civil pidieron ese tiempo para poder llevar a cabo un buen peritaje, y así darles a los aficionados Rayados certeza de usar el puente, o no.

Independientemente de que el puente “bailarín” sea seguro o no, los responsables de la majestuosa obra deben de saber que las vidas de los aficionados NO son un juego, ante esto, los encargados de la obra por CONCIENCIA deberían de tumbar del puente y hacerlo de nuevo, ya que las grietas que aparecieron no son cualquier cosa, sin ser experto en la materia, una grieta con el tiempo que apenas lleva de uso el puente, es un signo de debilidad de la construcción, es por esto que los aficionados no merecen un mínimo de riesgo.

Ya hemos visto como en diversas partes del mundo se presentan tragedias por obras mal construidas, las cuales por ahorrase unos miles de billetes se pierden vidas humanas, al puente “bailarín” hay que aunarle más peligro a causa de la irresponsabilidad de algunos aficionados que al salir del estadio pasan por la obra malograda y lo tambalean como si fuera un puente colgante, ya que empiezan a moverse de un lado a otro.

Por lo pronto me da gusto que César Garza haya tomado cartas en el asunto y que busque darle certeza a quiénes utilizan el puente rayado, y de paso le digo que ojalá también envíe más personal de seguridad pública para que evite que los aficionados salgan con sus bebidas alcohólicas del estadio, o que al menos multe a los responsables (estadio), ya que los vecinos son los que sufren las consecuencias de tanto borrachito rayado.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom