mauro guerraEl PAN de Nuevo León comandado por Mauro Guerra tiene la oportunidad de crear un parteaguas, el PAN con Margarita Arellanes Cervantes y el PAN sin Margarita Arellanes Cervantes, es conocido por todos los nuevoleoneses el desgarriate de administración que tenía y los desvíos de dinero que había, ante la posibilidad de que el partido pueda desprenderse de ella le ayudará en mucho a la imagen deteriorada de Acción Nacional.

También sabemos que no es la única cuestionada del partido, pero por algo se comienza, el PAN debe de sopesar lo que podría traer consigo la expulsión de Margarita Arellanes, ya que en automático también abriría la posibilidad de que las cuentas públicas de sus tres años sean bateadas por malos manejos, y es ahí donde el partido podría desligarse de la ex Alcaldesa regia para subsanar lo mal que se vio el partido al no decir nada por los claros desvíos que se realizaron en esa administración fallida.

Mauro Guerra podría convertirse en el salvador del partido, ya que Margarita Arellanes es sinónimo opacidad, descaro, obscuridad y abuso, la decadencia de la capital de Nuevo León corrió a cuenta de la ex Alcaldesa, los recursos que eran para las mejoras de la ciudad nunca fueron utilizados para esos fines.

El PAN de Nuevo León debe de concentrarse en sí mismo ates de querer ser el abanderado en contra de las cuentas del ex Gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, vaya pues, el buen juez por su casa empieza, ya que cada vez que un panista sale a criticar los supuestos mal manejos del ex mandatario se ven muy mal, ese es el caso del Diputado Local Arturo Salinas, el cual después de criticar a Medina, dejaba un charco de sangre, por tanto morderse la lengua, ya que no veía los errores de su ex amiga Margarita Arellanes.

De actuar Mauro Guerra como se espera, estaría dejando atrás los dichos por Margarita Arellanes cuando dijo que para dirigir el partido se necesitaban aquellos y que a “Mauri” como ella lo llamó, le temblaban las piernitas, es momento de demostrar que es un buen dirigente y que llevará a buen puerto al partido que representa en el Estado de Nuevo León.

Así que cuando el PAN comience y acabe su propia pesadilla, es decir con Margarita Arellanes, entonces será cuando tenga la calidad moral de exigir cuentas a otros ex funcionarios, y ojalá que sea pronto porque en verdad cada día que pasa el partido blanquiazul se va quedando fuera del foco político.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom