casa de gobierno

Cómo está eso que Jaime Rodríguez Calderón quiere dar recompensas a quiénes le ayuden a encontrar la verdad en los casos de los cuales se acusa a los ex funcionarios de la administración pasada, esto no debería de suceder, ya que para eso se están gastando millones de pesos de nuestros impuestos para pagar a los investigadores y fiscales de la Subprocuraduría Anticorrupción.

No se puede y no se debe realizar un doble gasto, digo, él mismo ha dicho que las finanzas de Nuevo León están bien “jodidas” entonces cómo pretende el mandatario tirar dinero en es rubro, los investigadores ganan mucho dinero, si es lo que quiere Jaime entonces que primero despida a ese personal.

Jaime Rodríguez sigue obsesionado con esa cacería de brujas, quiere a como dé lugar encontrar alguna situación irregular para culpar al ex Gobernador, Rodrigo Medina de la Cruz, su obsesión por el ex Gober, está llegando a un punto sin retorno, y eso nos costará más de lo que se imaginan.

La obsesión de Jaime por Rodrigo es casi enfermiza, basta recordar cuando el mandatario visitó para “clausurar” la antigua Casa de Gobierno, lugar donde vivía Rodrigo con su familia, recuerdo perfecto la cara de Jaime Rodríguez cuando preguntó cuál era la habitación de Rodrigo, ya que quería ver la cama donde pernoctaba el ex Gobernador de Nuevo León, en esa ocasión Jaime estaba transmitiendo vía Periscope y el tono de la voz de Jaime era cual cazador buscando a su presa.

Ojalá que Jaime Rodríguez ponga ese mismo empeño en encontrar la manera de evitar la nueva ola de violencia, que ya se está haciendo presente en la entidad, si así lo hiciera habría muchos que lo apoyaríamos sin chistar, pero como ni la seguridad ni las obras son su prioridad, Jaime tendrá más críticas y reclamos de los que se pueda imaginar, si no puede controlar su odio contra Rodrigo Medina, sería bueno que pidiera ayuda profesional, porque cuando alguien se obsesiona con fantasmas del pasado, fácilmente puede caer en la LOCURA.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom