Las verdades siempre saldrán a relucir, por más que se quieran ocultar, el asunto que nos ocupa hoy es la autorización de permisos de construcción que se dieron hace varios años en la zona del Huajuco, al Sur de Monterrey. Hace unas semanas Felipe de Jesús Cantú sacó a relucir el tema del caos que existe en aquella zona urbana, el panista pensaba en ese momento que nadie se acordaría que él como Alcalde en los años 2000-2003, fue el primer edil que tuvo las facultades para autorizar la creación de fraccionamientos, esto incluía la autorización de todas las etapas que conlleva, todo esto gracias a un cambio en la ley de Desarrollo Urbano en el año de 1999, en la que prácticamente el Estado le regaló a los Municipios esta facultad.

Por supuesto, se pensaba que los Alcaldes de esa época serían profesionales y responsables, ya que era un tema en el que se tendría que ser muy consiente y visionario, por todas las consecuencias que podrían traer la autorizaciones de un fraccionamiento.

Y como ya dije, el primer Alcalde que tuvo en su mano el poder de autorizar la creación de fraccionamientos fue Felipe de Jesús Cantú, mismo que en su época le ganó la ambición, ya que autorizó la increíble cifra de 525 hectáreas solo en el Sur de Monterrey. Si vemos este tema sin ninguna maldad de por medio, nos daría a pensar que esas decisiones de autorizar con la cuchara grande tantos fraccionamientos, fue debido a la falta de capacidad de raciocinio por parte de Felipe, además de pocas miras de una persona cero estadista y que en resumen nunca llegó a imaginar los alcances de sus acciones. Es evidente que Felipe fue el causante del caos que hoy se vive en esa zona, ya que no tuvo suficiente visión a futuro, pero lo más seguro es que solo vio la conveniencia de los constructores ya que estas cosas son fáciles de ganarle la ambición a cualquiera que es falto de ética. Tal vez Felipe pensaba que nadie se acordaría que fue él, el primer Alcalde en servirse con la cuchara grande con la autorización de 525 hectáreas al Sur de Monterrey.

Hoy Felipe intenta hacer creer (con mentiras) que la actual administración que encabeza el hoy Alcalde con licencia, Adrián de la Garza Santos, es culpable del caos que se vive en la Carretera Nacional, diciendo que cuando él dio esas autorizaciones actuó con orden y apego a la Ley, y hasta con un plan de desarrollo maestro, y esto evidentemente es una completa mentira, ya que nos queda claro que autorizar 525 hectáreas para construcción está muy alejado de actuar con orden y es evidente la falta de un real plan maestro.

Caray, pues en qué mundo vive Felipe, tal vez no se ha dado cuenta que las acciones que se han tomado para darle fluidez al tráfico sí han funcionado, como por ejemplo el carril de contraflujo que se implementa en hora pico por las mañanas ha ayudado a los miles de conductores a ahorrase algunos minutos, el panista ya no sabe cómo justificarse.

En su administración, Adrián de la Garza solo ha autorizado 11 hectáreas, un número muy alejado de las 525 hectáreas que irresponsablemente autorizó Felipe. Algo le está pasando a Felipe, ya que no quiere aceptar que alguien tenga buenas ideas para erradicar el caos vehicular, y está preocupado porque se está dando cuenta que la sociedad regia SÍ tiene memoria.

Y volvemos a lo mismo, la administración de Adrián de la Garza solo ha autorizado 11 hectáreas en los dos años y medio que lleva, las mentiras de Felipe son más que evidentes, el panista también aseguró que la administración de Adrián intentó aumentar la densidad permitida en el Huajuco, cosa que es mentira, ya que solo fue una propuesta del Cabildo y que gracias a las opiniones de los ciudadanos mediante una consulta se desechó.

Todo indica que la campaña se le está acabando a Felipe Cantú, ya que no encuentra más mentiras para fincárselas al Alcalde con licencia. Aquel Felipe que solía presentar propuestas quedó en el pasado, así como sus pocos méritos. Sin duda es una triste historia, y todo por creer que la ciudadanía es tonta, y creer que la memoria colectiva no lo juzgaría por sus acciones que heredaron un crecimiento desordenado y caótico al Sur de Monterrey.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom