Para algunos de nosotros había algo de esperanza que Manuel González Flores como Gobernador interino de Nuevo León, pudiera llenar el espacio vacío que su jefe Jaime Rodríguez Calderón había dejado durante los dos primeros años de la actual administración, lamentablemente las cosas siguen igual que antes, y en algunos temas hasta peor, de cierto modo entendíamos el descuido total que tenía El Bronco en Nuevo León, bien que mal tenía excusa, ya que su principal objetivo era llegar a ser candidato Presidencial, pero Manuel salió peor, ya que él no tenía porque distraerse con nada ni con nadie, su único trabajo es el de GOBERNAR, es fecha que no se ha visto ni escuchado el anuncio de alguna obra que beneficie a la sociedad, digo, ni siquiera para ayudarle un poquito a Jaime en su campaña han hecho algo, alguna carretera, algún paso a desnivel, algo que sea un proyecto magno que identifique a ésta administración bronca, bueno, eso si hay que decirlo, de proyectos están hasta el chongo, pero de ahí en más, nada, nada físico que se pueda apreciar.

Otra cosa que está poniendo en peligro la administración Estatal, es la posibilidad de que la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales entre al quite con la investigación sobre los posibles delitos electorales que hayan cometido no solo El Bronco, sino también los 595 funcionarios del Gobierno de Nuevo León que en horario laboral recolectaron firmas de apoyo para el mandatario con licencia, se imaginan el caos que pasaría si de repente la autoridad electoral decide actuar en contra de toda ésta gente, definitivamente sería la locura, y por consecuencia el engranaje de la burocracia podría dejar de funcionar, los nuevoleoneses no nos merecemos esto, y mucho menos las familias de los funcionarios ya que ellos actuaron seguramente bajo presión, ya que se dice que existen pruebas como audios en los que se les instruye a la recolección de los apoyos, de no hacerlo los amenazan con despedirlos,  es casi seguro que al momento que sean llamados a rendir cuentas esos cientos de empleados, el Gobierno se va hacer pato para apoyarlos con abogados, y como siempre pasa, los dejarán a su suerte.

En cuestión de seguridad vamos de mal en peor, es cierto que los nuevos encargados de brindarnos seguridad llevan pocas semanas al mando, es por eso que se les puede excusar de lo que se está viviendo actualmente, la realidad es que el Gobierno de Nuevo León bajo la guardia durante estos casi tres años que lleva la administración, los encargados anteriores no fueron obligados por sus jefes (Jaime y Manuel) a realizar su labor, los actos violentos son cosa de todos los días, la única esperanza que nos queda es que cuando pasen las elecciones ya no habrá tema que distraiga a ésta administración y es donde podemos tener la posibilidad de tener a un mandatario de tiempo completo, si es que no empiezan pensar en el 2024.

Diego de Montemayor
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