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En algún momento llegue a pensar que el porrismo o la mafia gansteril ya había desaparecido del sindicato de la CROC, pero no, la lucha por el control sigue tal cual sucedía en los años 70´s y 80´s, los croquistas se dieron con todo, piedras, palos, mentadas y hasta balazos, y todo por la pugna entre Alberto Serna de León y Jorge Gloria Ovalle.

La historia entre ellos es muy vieja, ya que Jorge Gloria siempre ha querido ser el líder sindical, tan así es que solo dejó pasar unos días después de la muerte de Agustín Serna Servín para querer dar un “Golpe de Estado” al interior de la CROC, el cual no obtuvo éxito.

Siguiéndole los pasos de su padre Jorge Gloria siempre ha estado en la sombra de la CROC, ya que realmente no ha sabido ganarse el respeto de los agremiados ya que es una persona de muy poco confiar, y pues quieran o no Alberto Serna tiene como respaldo el apellido de su finado padre.

La autoridad debe de intervenir inmediatamente, ya que conociendo la historia sindical en México esto no se va a quedar así, y la manera correcta de intervenir por parte del Gobierno es sentar a los dos partes y que lleguen a un arreglo, como lo puede ser el dividirse la “plaza”, esto no afectaría en absoluto la autonomía del sindicato, ya que la autoridad estaría siendo solo un mediador para poder evitar un verdadero derramamiento de sangre.

La fama ya la tienen, así que no dudo ni tantito que los grupos antagónicos dentro de la CROC lleguen a más, lo de ayer, fue solo un juego de niños, ya que estos se la saben de todas a todas en el “arte” de la coacción, en épocas pasadas era muy común que secuestraran a los familiares de los líderes para poder “tumbarlos”, en algunos casos llegaban a hechos más violentos, ya que un sindicato significa mucho dinero.

Espero que el retroceso que a partir de mañana 3 de octubre tendremos en el Gobierno Estatal, con una administración disque “independiente” de Jaime Rodríguez Calderón, no conlleve a que los sindicatos vuelvan a actuar como lo hacían antes, en Nuevo León ya íbamos evolucionando, pero nos topamos con una piedra, ni modo.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom