IMG_8332
Los panistas sufren la muerte de un gran compañero y amigo: Hernán Belden.

En definitiva el Partido Acción Nacional está de luto, ya que la ola violenta se llevó a uno de sus compañeros entrañables,

Tras confirmarse la lamentable noticia del hallazgo del cuerpo de Hernán, la líder del PAN, Sandra Pámanes habló fuerte, habló por los panistas, habló por Nuevo León, le exigió a Rodrigo Medina que asuma su responsabilidad ante la trágica situación que se vive en el estado.

Sandra Pámanes se hizo acompañar de panistas distinguidos, quienes estaban visiblemente consternados por la muerte de su gran amigo Hernán Belden.

A continuación el discurso íntegro que compartió durante el día de hoy la líder panista:

La sociedad de Nuevo León vuelve a estar de luto.

Ante el cobarde asesinato de nuestro compañero y amigo Hernán Belden, estamos reunidos aquí para, de forma pública, repudiar este lamentable hecho que pone a Nuevo León otra vez en el triste papel de zozobra y el desanimo.

Aquí estamos como Partido.

Anoche lamentablemente nos enteramos de un acontecimiento que no quisiéramos fuese realidad, la muerte de nuestro amigo, de nuestro compañero, de nuestro hermano, el diputado Hernán Antonio Belden Elizondo, quien fue víctima de la ola de violencia.

Este cobarde asesinato nos duele en particular, porque se trata de alguien con quien convivimos de cerca, alguien con quien compartimos una visión de país, una visión de Nuevo León, una visión de sociedad que desde la trinchera del Congreso del Estado de Nuevo León, desde la trinchera del Partido Acción Nacional, forjamos.

Pero también estamos como madres, como hijos, como amigos, como cualquier ciudadano que está harto de ver a nuestros seres queridos salir de casa sin tener la certeza de que van a regresar.

Ya no podemos vivir así.

Aquí la pregunta que le hacemos al responsable de resguardar la integridad de cada uno de nosotros es ¿cuántas muertes más faltan?, para que ahora sí, se tomen las medidas pertinentes para detener en definitiva esta ola de violencia que nos mantiene asolados, que nos mantiene en la zozobra.

Es momento ya de erradicar este problema, es momento que se hagan cambios radicales desde lo más alto de la esfera gubernamental, para que regrese la seguridad que todos anhelamos.

Queremos que los ciudadanos de Nuevo León caminen tranquilos por las calles, queremos que cuando salgan de casa sientan la seguridad que volverán a reunirse con su familia, que vayan sin temor a su trabajo.

Queremos que los niños y jóvenes acudan sin miedo a la escuela, que salgan a jugar a los parques, a reunirse con sus amigos y que no se mantengan enclaustrados por el miedo que han sembrado los delincuentes.

¿Cuándo perdimos la sensibilidad para convertir lo que nos está pasando en pura estadística?

¿En qué momento dejamos que Nuevo León perdiera su brillo orgulloso y altivo en México y el mundo?

¿Lo sabe usted señor Gobernador?

Si no sabe la respuesta, vea hacia atrás, verifique las fechas y asuma su parte de la historia: todo ha sucedido en sus tres años de Gobierno.

¿Coincidencia?
No.

Se llama incapacidad.

La sociedad nuevoleonesa se lo ha dicho de diversas formas, el mensaje en Nuevo León, la sociedad no está de acuerdo con la forma en la que usted y sólo usted ha pretendido gobernar nuestro estado.

¿Y qué ha pasado desde entonces?

Nada.

Pareciera que el mensaje no existió o no se entendió.

Hoy no sólo levantamos la voz para exigirle se castigue con todo el peso de la ley a los responsables de tan lamentable suceso, le exigimos que asuma su parte histórica por el lamentable lugar en el que nos tiene como estado y se responsabilice por ello.

Sólo si empieza por ahí tendrá claro hacia dónde dirigirse.

Sí así lo hace, contará con nosotros como una Institución que, más allá de sus diferencias ideológicas, piensa en el bienestar de nuestro estado.

Si no lo hace… La sociedad, no nosotros, le dirá a dónde tiene que irse.

La ausencia de Hernán Belden Elizondo nos dejará un gran hueco en nuestro partido político, en nuestras vidas, un hueco que nadie, absolutamente nadie podrá llenar.

Pero desde aquí establecemos el compromiso de seguir impulsando su legado para construir un Nuevo León justo, en donde cada uno de sus habitantes se sienta orgulloso y tenga la tranquilidad de vivir en paz.

Desde aquí le enviamos nuestras más sentidas condolencias a la familia de nuestro compañero y amigo Hernán Antonio Belden Elizondo, a su esposa, a sus hijos, padres y hermanos.

Rogamos a Dios que pronto se restablezcan de este difícil transe.

La ausencia duele, pero el recuerdo fortalece…”.

Bernardo Reyes