
Lo sucedido en el Penal del Topo Chico no debería de ser politizado, pero lamentablemente no puede evitarse ya que la “política” de Jaime Rodríguez Calderón ha fallado, lo sucedido el día de hoy era algo que ya se veía venir, el haber retirado a las Fuerzas Federales del lugar daba pie a un gran motín.
Lamentablemente el valemadrismo de Jaime Rodríguez Calderón por la seguridad en Nuevo León era otro factor importante para que se diera esta lamentable situación, el haber tardado tantas horas las autoridades para poder dar parte de los hechos fue otra cosa que provocó la creciente ola de rumores, y que llevó a que los familiares de los presos casi casi se amotinaran al exterior del Penal del Topo Chico.
Jaime Rodríguez Calderón se la ha pasado en campaña, y es por eso que su personal actúa sin presión, hasta el momento el funcionario público no ha sabido dar un buen manejo a esta situación, el permitir que los familiares ingresen al penal es un error garrafal, ya que esta “calientita” la masacre, la autoridad na ha sabido imponer el orden al exterior del penal.
Primeramente, la autoridad debería de hacer una limpia en el Penal del Topo Chico de armas, drogas, y demás cosas prohibidas antes de que los familiares ingresen, lo único que están provocando es poner en riesgo a más personas, en otras prisiones del País cuando suceden este tipo de situaciones, lo primero que hacen es concentrar al total de los presos en un solo lugar para realizar una exhaustiva revisión.
El Penal del Topo Chico es controlado por la delincuencia organizada, eso es conocido por todos, Jaime Rodríguez necesita poner orden, y ya, puede tomar esta situación como pretexto para empezar a retomar el control del Penal, sé que no es fácil, pero ese es su trabajo.
Ojalá que con estos hechos tan lamentables le ayuden a Jaime a poner los pies sobre la tierra, a que vea la realidad, que se centre en Nuevo León y no en la Presidencia, porque de no hacerlo se quedará como el perro de las dos tortas.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom





