
El escándalo de las cobijas caras que resultaron mantas, las cuales compró Rogelio Benavides Pintos, Subsecretario de Administración, se le está saliendo de las manos a Jaime Rodríguez Calderón, y es que ya no sabe cómo parar esta situación, tan así es, que prácticamente mandó una amenaza a Gilberto Lozano miembro del Congreso Nacional Ciudadano, quien diera a conocer que Rogelio Benavides pagaba una casa de renta en el exclusivo sector Las Misiones.
Es de conocimiento general los costos millonarios de esas casas, por lo tanto, las rentas están por las nubes, también es de conocimiento general a cuánto asciende el sueldo de este funcionario, el cual es alrededor de los 60 mil pesos, Gilberto Lozano quien vive en el sector Las Misiones, asegura que la renta de esa casa es de 60 mil pesos mensuales, cosa que es comprobable solo haciendo una búsqueda en Google en las páginas especializadas de bienes raíces, hay casas en ese sector exclusivo con las mismas dimensiones que la que renta Rogelio Benavides, que es mil 225 metros cuadrados, andan al rededor de los 50 mil pesos.

«Ojalá Rogelio no demande a Gilberto por difamarlo» afirmó Jaime Rodríguez, es increíble ver el modo tan bajo de Jaime para enviar una clara amenaza a Gilberto Lozano, obviamente le está dando línea a Rogelio Benavides y por supuesto su respaldo ante cualquier acción que vaya a emprender.
Para esto Jaime Rodríguez fiel a su costumbre de hablar sin fundamentos y a lo sonso, asegura que ojalá Rogelio Benavides no demande a Gilberto Lozano por difamarlo, pero eso no es todo, ya que dice desconocer dónde viven todos los funcionarios, ni con qué pagan sus cosas, a ver, Jaime es muy amigo de Rogelio, por lo tanto no son todos, sino específicamente Rogelio, y él sabía que el Subsecretario de Administración vivía en la Colonia Primavera, en el Municipio de Monterrey, a poco no se le va a hacer raro que diera un brinco tan alto al mudarse al exclusivo sector, justo cuando empezó en su administración.
Jaime Rodríguez debe de entender que el costo político por defender lo indefendible es muy alto, y pone en riesgo su propia de por sí ya decadente carrera política, Jaime debió de poner a disposición a Rogelio Benavides, y quitarse de encima esa monserga política que lo trae en el ojo del huracán.
Digo, con la bronca de la masacre del Penal del Topo Chico, Jaime Rodríguez tiene para andar preocupado, entonces qué necesidad hay de echarse ese tropo a la uña, ninguna, es más, hasta parece que lo hace a propósito para demostrar su poderío o mejor dicho su testarudez.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom





