Monterrey tiene un importante rezago en lo que respecta a la evolución social comparado con el promedio nacional, esto lo podemos notar en sus votaciones locales y federales. Este rezago se explica por muchos errores típicos del regio promedio. Errores ideológicos, tanto políticos como económicos.

La mayoría de los nuevoleoneses votó por la derecha. Tristemente, en nuestro estado, la ultraderecha democristiana fue la favorecida por el voto “libre” del regiomontano. Acá se vota por la derecha, básicamente por ignorancia ideológica: se creen de derecha, se creen capitalistas, se creen prianistas.

Digo que es desconocimiento político porque no entienden los conceptos básicos de las izquierdas y las derechas. Piensan erróneamente (inducidos por los grandes herederos) que eso no importa, que no es cuestión de ideologías y que es cuestión de personas.

A pesar de que la mayoría se cree de derecha, en realidad apoyan las políticas económicas de izquierda, ya que al desglosárselas por separado se visualizan siendo beneficiados por ellas. Lamentablemente, todavía no las pueden vincular con su sufragio.

Donde sí estamos jodidos, por ahora, es en las preferencias regias en cuestiones sociales. Siguen en su mayoría siendo conservadores por convicción, pero esta postura se deriva también de una profunda desinformación inducida por el mismo grupo económico, pero impulsada desde la fe con la ayuda de la Iglesia Católica, en su mayoría.

En la praxis la mayoría de los que votan por el PAN lo hacen porque son antiPRI, de tal forma que confunden oposición con cambio positivo. No entienden aún que los vencedores de este sistema económico no tienen incentivos para cambiarlo, no saben relacionar sus problemas de bolsillo con su forma de votar y esto se debe, principalmente, a que la izquierda tradicional de Nuevo León no ha podido ser lo suficientemente convincente, a pesar de tener la razón.

En la Sultana del Norte se sigue tratando de solucionar los problemas priístas con el panismo y los problemas panistas tradicionales con el neopriísmo, cuando los problemas no son los partidos, sino las ideologías.

En Nuevo León se sigue creyendo que lo privado es superior a lo público, siguen enajenados con el capitalismo, siguen pensando que les da libertades, pero es una falacia, el capitalismo da tantas libertades como libertades daría que en el box no haya categorías, acá se sigue creyendo en el sueño americano, capaz porque estamos muy cerca de la frontera yanqui.

Los errores regios siguen presentes porque existe una sola línea de pensamiento aprobada por las familias tradicionales regias, por esos apellidos que tienen todo y no comparten nada, por esas dinastías que se creen dueñas de todo lo que es de todos.

Lo que es seguro es que los errores regios se solucionarán rápido, ya que nuestra gente es inteligente, está preparada y tiene acceso a Internet. Los errores conceptuales de nuestra ciudad serán aclarados cuando los liderazgos políticos locales estén mejor encaminados, en ese momento vamos a poder, por fin, votar por nuestro interés y el de los nuestros, en un futuro próximo vamos a poder, por fin, recuperar nuestro Estado, más temprano que tarde vamos a poder, al fin, avanzar en la evolución social que tanto ansiamos.

RegioFails (Segunda parte)

 

@GerardoCornejo