Es una pena por lo que están pasando muchos de los nuevos Alcaldes, se están enfrentando a unos Municipios casi en quiebra, ahogados en deudas con proveedores de los cuales muchos de ellos quisieron hacer su agosto con los ediles y tesoreros pasados.
Proveedores ingenuos o picudos que se dejaron endulzar el oído, con promesas de pagos de facturas infladas a cobrar en las nuevas administraciones.
Los casos por lo pronto se ven en Santa Catarina, Juárez y Linares, en el caso específico de Juárez, su alcalde Rodolfo Ambriz Oviedo quien dice que: “La verdad de las cosas es que creemos que no hay total veracidad en la facturación que estos proveedores están presentando”.
Y pues la verdad yo tampoco lo creo, ojalá que los nuevos ediles sepan manejar bien esta situación y sepan diferenciar entre las deudas reales a las “patito”, y no se dejen apantallar con las amenazas de los proveedores como lo están haciendo en Santa Catarina, donde algunos dicen que si no les pagan las facturas pendientes ellos obligaran a Gabriel Navarro para que les cumpla lo prometido.
Pero sobre todo que piensen dos veces antes de adquirir deudas o compromisos con proveedores «amigos» no vaya ser que después los exhiban, tal y como lo están haciendo ahorita con los alcaldes que recién dejaron sus cargos.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Diego de Montemayor





