
Llámese motín, riña o disturbio lo sucedido anoche en el Penal del Topo Chico no debe de repetirse, ya que supuestamente el Estado tiene un control al interior del lugar después de la matanza hace algunos meses, pero como bien dice aquel dicho, «las mentiras tienen patas cortas», y aquí ya salió la verdad a flote, el supuesto control que pregonaba Jaime Rodríguez Calderón al interior del Topo Chico NO existe.
A pesar que la autoridad encargada del Penal del Topo Chico salió a dar la cara al poco tiempo de la situación vivida anoche, quedó algo muy en claro, los reos tienen aún un autogobierno, y es que Antonio Caballero, el Comisario de la Agencia Estatal Penitenciaria, casi casi pide disculpas anoche a los reos por intentar moverlos a otra área.
El Gobierno de Nuevo León debe de entender que los reos son reos, y no tienen ningún derecho de manifestar su inconformidad por ser removidos de área, Antonio Caballero aseguró que los presos mostraron inconformidad porque iban a mover a unos internos, a ver, esto es inaudito, ya que los reos están bajo el control del Gobierno para que paguen por sus malas acciones en contra de la sociedad, esto NO fue un caso de violación a sus derechos humanos, solo fue un movimiento de seguridad, y no es posible que las autoridades penitenciarias permitan a los reos ese tipo de manifestaciones.
Quizás si ese movimiento hubiera sido durante el día hubiera sido entendible que los internos estuvieran en los patios y pudieran amotinarse o realizar algún disturbio, pero, al ver reos a media noche quemando basura y colchones al exterior de las celdas, queda en claro que no existe control sobre éstos, dejando ver la posibilidad que las «llaves» sean controladas por algún grupo delictivo al interior del Penal del Topo Chico.
Hace algunos meses vimos como Jaime Rodríguez se andaba paseando en el penal, incluso se tomó fotos y videos con los internos, haciendo creer a la sociedad que el Penal del Topo Chico era un mundo maravilloso, y en ese momento aseguraba que no existía ningún autogobierno, hoy después de 10 meses en el poder, Jaime Rodríguez es víctima de sus mentiras, ya que lleva tres situaciones de riesgo en cinco meses, lo cual demuestra la ingobernabilidad del mandatario en Nuevo León.
No quisiera echarle la sal al Gobierno de Nuevo León, pero a cómo van las cosas, si en cinco meses van tres disturbios con decenas de muertos, que esperaremos ver en cinco años, ojalá que el Penal del Topo Chico no sea la insignia que marcará a esta administración “independiente”.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom





