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Muy calladitos andan el Secretario de Gobierno, Manuel González Flores y el Coordinador Ejecutivo de Gabinete, Fernando Elizondo Barragán, los que solo andan con la oreja parada captando señales guerreras en los pasillos del Palacio de Cantera, se dicen angustiados, ya que el silencio de la guerra entre los dos funcionarios broncos les deja un sabor extraño de incertidumbre, y es que era de diario los dimes y diretes de los dos grupos políticos y de repente sus silencios dejan un miedo de aquellos.

Algo pasa, o algo pasó entre los dos grupos antagónicos, que buscan tener el control del Gobierno de Jaime Rodríguez Calderón, pero lo que sí afirman los orejones del Palacio de Cantera es que no han llegado a un acuerdo de paz ni de amistad, ya que las gentes de Manuelito y de Fernando cuando se cruzan en los pasillos ni se voltean a ver, se ignoran entre sí.

El silencio grillero para algunos indica que viene una bomba, las reuniones ya no se dan en Palacio ni en restaurantes, ahora son en casas de algunos funcionarios públicos, ya que en ambos bandos temen ser espiados, es lamentable que los nuevoleoneses estemos a expensas de la grilla interna del Gobierno de Nuevo León, ya que por esa causa el Estado no avanza ni en lo más mínimo.

La preocupación mayor de los funcionarios de la administración de Jaime Rodríguez es la pelea por el poder, haciendo mella en el buen cause del desarrollo de Nuevo León, a casi seis meses Jaime Rodríguez no ha podido conformar alguna estrategia para que el Estado sigua siendo el motor del País, al paso que vamos quedaremos en el olvido, y todo lo que por generaciones se ha construido ya sea por políticos y empresarios quedará en la historia.

Jaime Rodríguez tiene que comenzar a trabajar ¡YA! De no hacerlo, quedará como el peor mandatario de la historia de Nuevo León, y de paso dejará la figura de los “independientes” por los suelos, y nadie en el País querrá votar por alguien sin partido.

En la pequeña guerra interna que tiene Jaime tiene que haber un solo ganador, ya sean los Fernandistas o los Manuelistas, Jaime Rodríguez tiene que entender que para esta disputa, no importa qué grupo elija, pero por el bien de Nuevo León tiene que hacerlo ya, ninguno de los dos lados permitirá que el otro se quede, así que el que pierda se tendrá que llevar a toda su gente, para que ya no tengan distracciones y se pongan a jalar.

Hay otro grupo que está al acecho, en espera de ver quién será el vencedor, y así unírseles para llevar la fiesta en paz, ese grupo, el de los “callados” tiene sus raíces en las oficinas de Agua y Drenaje, son los que tienen más elementos de perfil ciudadano y han actuado políticamente correcto, ya que su falta de oficio político les permite ver las cosas con mayor civilidad.

Algunos apuestan a que la guerra se termine hasta que uno de los grupos se dé por vencido, ojalá que no sea así porque ambos grupos tienen mucho colmillo político, lo cual les permitirá estar así los seis años, entre dimes y diretes y sin trabajar por Nuevo León.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom