Luis-Alberto-Garcia-LozanoLa maldición que embarga a la Dirección de Comercio del municipio de Monterrey no ha podido ser exorcizada, ya que durante varias administraciones esta área no se ha librado de la corrupción, por más recomendados que lleguen nadie se salva del encanto del dinero fácil que deja la extorsión.

Los “ingresos” que reciben por debajo del agua llegan a ser sumas millonarias las cuales provocan que la maldición no desaparezca de la dependencia municipal, Luis Alberto García Lozano renuncio a su cargo de la Dirección de Comercio para dar paso a un Marino a quien se le espera tome posesión de su puesto en estos días.

La corrupción es una maldición de la cual muy pocos servidores públicos se salvan y ojalá que el próximo titular de la Dirección de Comercio de Monterrey se haga una limpia antes de asumir su puesto, y si es necesario que se exorcise antes, ya que la danza de los millones cautiva a cualquiera.

A Luis Alberto García se le achacaron varios asuntos sobre corrupción, pero ninguno se le ha podido comprobar, así que por eso se está retirando limpiamente a la Iniciativa Privada en donde según él es requerido para algunos proyectos.

Esperamos que la mano dura de un elemento de la Marina pueda sesgar en un poca la sed de los inspectores que gustan de pedir moches a los propietarios de negocios.

Y que no se olviden de los comerciantes informales, que si es necesario les otorguen permisos en áreas específicas para evitar que tomen las calles y avenidas impropiamente, que no reciban tajada de los lideres de éstos comerciantes, que les permitan trabajar pero con orden y que se entiendan directamente con ellos para evitar caer nuevamente en la corrupción de lideres sin escrúpulos.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom