El teléfono que no ha parado de sonar en las últimas 24 horas, es el de Margarita Arellanes Cervantes, todas y cada una de las llamadas son para felicitarla por haberse atrevido a decir, lo que muchos al interior del PAN piensan pero no pueden decir, y todo esto después de las recientes declaraciones de la actual Alcaldesa regia.
Margarita Arellanes Cervantes descoció su boquita y dijo lo que piensa de Mauro Guerra Villarreal, candidato a la dirigencia estatal del PAN, primeramente debo mostrar mis RESPETOS hacia la Alcaldesa, ya que no cualquiera se atreve a hablar de ese modo y menos si lo que dice lleva una gran cantidad de verdades.
Es de conocimiento no tan público que la relación entre Mauro Guerra y Raúl Gracia Guzmán es tan cercana, que lo que diga el Senador es una orden para el candidato a la dirigencia estatal del PAN, eso no debe de sorprendernos ya que en la política siempre hay títeres y titiriteros.
“En el caso de Mauris, qué te puedo decir de alguien que tiene una dependencia malsana con Raúl Gracia, él no ve más que por los ojos de su amigo, respira a través de él, así que no lo culpo a él, a Mauris, sino al irresponsable que se ciega y que lo quiere imponer como dirigente estatal del partido, y también a los otros paleros cabizbajos que lo permiten, el dirigente del PAN debe tener una persona con tamaños, con ideas, que sea trabajador, que sea cercano a la gente, no que únicamente le grite su amigo y le tiemblen las piernitas, debería estar con su verdadero nombre en la boleta, es decir, Mauris, no es él, sino él únicamente viene siendo el cuerpo de quien representa, el PAN no puede tener títeres«, palabras de Margarita Arellanes.
Lo que si nos debe de sorprender son los mensajes entre líneas que envía Margarita Arellanes en sus declaraciones, un servidor no es nadie para exponer asuntos meramente personales, pero en esta ocasión lo voy a hacer, pese a quien le pese, cómo es posible que Raúl quiera IMPONER a Mauris, no señor, eso no puede ser, eso va en contra de la democracia y no se vale, eso es lo que tenía que decir, lo demás no tiene importancia, ya que es algo muy común dentro de la política y me refiero a las dependencias malsanas que hay entre muchos políticos.
Y hablando de relaciones malsanas, no he terminado de entender el por qué Margarita Arellanes a la misma vez criticó y se refirió con mucho cariño hacia Mauro Guerra diciéndole “Mauris” será que le sabe algo, o solo habló al tanteo, y solo es pregunta.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom






