Aunque César Alberto Serna de León no sea santo de mi devoción, tengo que admitir que es mejor que le devuelvan la sede de la CROC a él, ya que sabiendo cómo se las gasta Jorge Gloria Ovalle, esto no sería bueno para Nuevo León, bien que mal ya sabemos que la dinastía de la que pertenece Alberto Serna ha sabido mantener apaciguado y de buen modo el sindicato croquista.
Ojalá que el Gobierno del Estado no le busque más ruido al chicharrón tratando de incrustar a Jorge Gloria en la CROC, sabemos que él tiene buena relación con Jaime Rodríguez, y que están tratando por todos los medios quedarse con el sindicato.
El riesgo que Jorge Gloria Ovalle se quede como líder de la CROC puede traer consecuencias graves, ya que esto, llevará a que las pugnas se agudicen entre ambos grupos, que, por cierto, solo es cuestión de usar el razonamiento para saber quién está detrás del Jorge Gloria.
La Dirigencia Nacional de la CROC y la Secretaria del Trabajo y Previsión Social están dando su venía a César Alberto Serna de León para que continúe al frente de la CROC, creo que es lo más sano para todos, ya que más vale malo conocido que peligro por conocer.
Lo más recomendable para Jorge Gloria es que espere el próximo llamado a elecciones internas y mientras tanto haga bien su chamba, que se gane a la raza y así llegará fortalecido, porque eso de tomar el sindicato a la mala demuestra su falta de civilidad, y en Nuevo León esas acciones ya no caben.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom






