brtr

Desde el día que se nombró quien sería el titular del DIF del Gobierno de Nuevo León, un servidor advirtió sobre la edad de José Eduardo Santos González, (29 años) quien también fuera candidato independiente por el Distrito 8, la Ley es la Ley, y para eso se hizo, para cumplirse, las edades que se disponen en algunos puestos son muy variantes, lamentablemente Jaime Rodríguez Calderón sabía perfecto que no se podía imponer a alguien que todavía no alcanza el «timbre» del Palacio de Cantera, y aun así lo nombró, y pues con el solo intento Jaime está dejando en claro su manera de gobernar.

El día de hoy, Manuel González Flores, quien funge como Secretario de Gobierno, informó sobre la destitución del joven Eduardo Santos por el claro motivo que no cumplía con el requisito de edad mínima (30 años) para dirigir el DIF, ya que había nacido el 8 de abril de 1986, pero que no descartaba que al cumplir la edad requerida Eduardo Santos pudiera volver a su puesto.

Tristemente ni con su intento de dejarse crecer el bigote Eduardo Santos pudo pasar como hombre mayor, claro está, ojalá que el tiempo que le quede para cumplir los 30 años, se ponga a estudiar un poquito sobre el tema del DIF, que lo tome como un curso de seis meses, y que cuando ya sea mayorcito llegue bien amachinado.

Ya que andamos con broncos, el día de hoy durante la reunión de Jaime Rodríguez y Alcaldes, el que se vio muy incómodo y dando señales contrarias a lo que se esperaba fue Fernando Elizondo Barragán, sabemos que en el lenguaje corporal el cruzarse de brazos es sinónimo de no estar de acuerdo, bueno, mientras Jaime estaba hablando sobre el tema de la retención de un porcentaje a los municipios para hacer un tipo de caja de ahorro, el subgobernador Fernando Elizondo se cruzó de brazos, haciendo caso omiso a lo que decía Jaime, y eso no fue todo, se entretuvo viendo su botella de agua.

En la política a eso se le llama “me vale madres lo que digas, y no estoy de acuerdo con lo que dices” alguien como Fernando Elizondo sabe perfecto sobre esos mensajes corporales, y pues era obvia su reacción, ya que se pone a pedirle a la “raza” que en vez de que tomen cerveza paguen el predial, claro que lo dijo con su manera populacha de hablar, y pues era lógico que Fernando no estuviera de acuerdo por la manera tan coloquial de Jaime de decir las cosas.

Diego de Montemayor
@DiegoMCom

@RegiandoCom