Después de la ola de robos en bancos, todo parecía indicar que el Gobierno de Nuevo León y el Centro Bancario se habían puesto de acuerdo para seguir una buena estrategia y reforzar la seguridad en las sucursales ubicadas en todo el Estado, sin embargo alguien no está cumpliendo con «lo que le toca».
Es cierto que existe un acuerdo entre ambas partes, sin embargo parece que el Centro Bancario no está cumpliendo con lo que acordó con las corporaciones de seguridad en el Estado de Nuevo León. El Gobernador Rodrigo Medina dijo que falta contundencia por parte de los banqueros, ya que no han cuidado los protocolos de seguridad ni los sistemas de vigilancia.
«Nosotros ya hemos estado informando constantemente de ello y es un tema en el que nos gustaría ver más contundencia, más participación y más apoyo del Centro Bancario«, mencionó el Gobernador Rodrigo Medina.
Apenas hace unos días se realizó una reunión del Grupo de Coordinación Operativa, donde se informó que los elementos de la Fuerza Civil y autoridades federales se encargarían de vigilar las zonas donde han ocurrido los atracos, y el Centro Bancario se encargaría de investigar a los empleados que pudieran estar relacionados con los robos.
Y es que las medidas de seguridad en los bancos se han dejado en el olvido, el Procurador Adrián de la Garza informó que se ha detectado que en las sucursales se les permite a los clientes utilizar gorras, lentes y hasta hablar por teléfono celular, siendo que esto supuestamente está prohibido.
Hay que recordar que hace años las instituciones contrataban los servicios de la policía y de seguridad privada para resguardar las sucursales bancarias, sin embargo de un tiempo a la fecha los bancos retiraron esta protección, para poder utilizar gratuitamente los servicios policiacos del Estado, cosa que para algunos parece injusta ya que no invierten en que sus clientes se sientan realmente seguros.
Garza Sada
@GarzaSadaCom






