Todo parece ser que el único perdedor por el merequetengue para eliminar la tenencia fue Jaime Rodríguez Calderón, casi casi fue obligado a tener que aceptar la propuesta de los Diputados Locales, pero estos con tal de no dejarlo tan descalabrado les movieron un poco a los porcentajes, como para hacer creer a la “raza” que su patrón se salió con la suya, (aja).
Los descuentos para la tenencia serán así: el 2016 será un 20% de descuento en el 2017 será un 50% y al fin en el 2018 se elimina el impuesto en Nuevo León, algunos aseguran que el ganador de tremendo agarrón que se dio el Legislativo con el Ejecutivo, fueron los Diputados, pero los nuevoleoneses nos hemos visto beneficiados en la clara separación de poderes.
Esto, definitivamente es algo que se debió de ver desde hace muchos años, ya que antiguamente la mayoría en el Congreso siempre estaba de parte del Gobernador en turno, hoy en día vemos que las decisiones unilaterales de Jaime Rodríguez no serán pasadas como si nada, lo vivido en estas semanas es una gran lección de política, y no es gracias a que Jaime sea un estadista, lo cual está muy lejos de serlo, sino más bien a los claros errores de Jaime.
En verdad me siento muy contento por ser testigo de ver en acción la democracia, de ver cómo la política es la principal arma, de ver cómo los Diputados se fajaron y no se dejaron amedrentar por el poder del Ejecutivo, ojalá que los nuevoleoneses podamos seguir viendo como el poder Legislativo siga viendo por la sociedad.
Y pues Jaime Rodríguez Calderón cargará por el resto de su vida con el lastre de haber vetado la eliminación de la tenencia, quedando en la historia como un funcionario que no cumplió una de sus principales promesas de campaña, ojalá que no quiera cargarse el milagrito, alegando que solo fue una estrategia para conseguirlo.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom






