Lamentablemente no es novedad que el municipio de Guadalupe comandado por César Garza Villarreal se destaque por la violencia, el alcalde debe y tiene que hacer algo para bajar los índices delictivos, los guadalupenses están sufriendo los embates de la delincuencia organizada, principalmente los comerciantes sufren de extorsiones, levantones y ejecuciones.
El caso más reciente fue el de un joven propietario de una tienda de abarrotes de la colonia Vivienda Popular, que denunció a unos sujetos que lo estaban extorsionando, efectivamente la policía municipal detuvo a dos de ellos, pero los cómplices de éstos actuaron en contra del denunciante y le quitaron la vida días después.
A pesar de que las autoridades municipales actuaron de inmediato en este caso, aún falta aplicar una serie de protocolos inexistentes en la corporación municipal, ya que después de haber verificado el hecho delictivo del cual fue víctima el comerciante, se debió brindar protección hacia su persona, ya que es de dominio público que esta clase de grupos delincuenciales no trabajan solos.
César Garza debe y tiene que buscar la manera más efectiva para brindar seguridad a los guadalupenses, como consejo al alcalde de Guadalupe ya que su municipio es golpeado por la delincuencia organizada, tendría que buscar los mecanismos más propicios para proteger a esta clase de víctimas, tratar de crear un modelo de seguridad para que sea el ejemplo con otros municipios vecinos.
No con el hecho de que él se la pase visitando las colonias inaugurando placitas, o cortando el listón de pequeñas obras como el pintado de cordones o pintado de bancas viejas se combatirá la inseguridad, hay que ir a la raíz del problema, hay que utilizar la inteligencia, de la cual sé perfecto que el alcalde tiene.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom






