Quien antes acostumbraba a manejar en estado de ebriedad deberá meditarlo más profundamente, ya que a partir de ayer jueves comenzó a funcionar la Ley contra conductores ebrios en el Estado de Nuevo León, por lo que ahora los castigos serán más duros.
El decreto fue publicado en el Periódico Oficial del estado, donde se establece que se le dará prisión obligatoria a los conductores que bajo los efectos del alcohol o drogas, atropellen o maten a alguna persona.
Para lograr lo anterior, se realizó una adición de un párrafo al Artículo 66 bis, además de la reforma al Artículo 67 del Código Penal. Además de no tener derecho a salir bajo fianza, al conductor se le suspenderá su derecho a conducir, sumando la reparación del daño.
«El imputado que sea condenado por homicidio culposo grave, no tendrá derecho a la condena condicional o a la substitución de la sanación. Adicionalmente se impondrá la suspensión del derecho a conducir vehículos automotores hasta por un término igual al de la pena privativa de la libertad«, se lee en el documento.
Garza Sada
@GarzaSadaCom






