robot con inteligencia artificialPara los medios de comunicación el publicar de inmediato una noticia importante es sin duda una de sus máximas prioridades, el reportero, redactor y encargado de las redes sociales y de sitios electrónicos tienen que estar en la jugada de la información las 24 horas del día.

Hace un año un temblor de magnitud 3,2 sacudió la parte central de la costa de California a las 5:28 de la madrugada. En la página Web de Los Angeles Times, el periódico más grande de ese Estado, la noticia se reportó 8 minutos después, con los detalles técnicos del temblor, junto con un mapa que mostraba exactamente el epicentro del mismo.

Esto no sería noticia si dijéramos además que el crédito de la nota lo asumió un periodista, que muy seguramente estaba dormido a esa hora; la nota en realidad la escribió un software, un “robot”, que el mismo periodista, Ken Schwencke, había programado para detectar este tipo de alertas noticias del Servicio Geológico Americano, para escribir a partir de allí estos reportes casi instantáneos.

Este es uno de los ejemplos de una tecnología que está emergiendo muy discretamente, pero que se utiliza en unas docenas de periódicos y servicios de noticias en Estados Unidos desde hace más de un par de años, y que está pasando de su infancia a su adolescencia.

Se trata de algoritmos de Inteligencia Artificial que son entrenados para detectar las palabras clave de un conjunto de noticias y datos, para que, con la ayuda de plantillas y otros algoritmos alimentados y creados por periodistas de carne y hueso, puedan crear notas que luzcan perfectamente naturales y que reporten lo más relevante de esas noticias.

Además pueden ser programados para que le coloquen cierto enfoque a cada una de sus notas; un robot para la parte financiera puede ser frío y distante, por ejemplo, mientras que uno que escriba sobre deportes puede usar expresiones muy particulares, y además un tono de seguidor de cierto equipo en vez de ser imparcial. Todo esto puede enseñarse y aplicarse por medio de la Inteligencia Artificial y la ayuda de periodistas expertos, conocidos también como “meta-writers”.

La empresa más avanzada en este campo, “Narrative Science”, se creó precisamente en el corazón de la tecnología periodística: la escuela de periodismo de Medill, parte de la Universidad Northwestern en Evanston, IL. Allí se unieron expertos de las áreas de sistemas y de periodismo, y como parte de un proyecto de clase crearon un pequeño robot que creaba noticias deportivas a partir de resultados y estadísticas de los juegos de beisbol universitario.

El proyecto se presentó al final del semestre a directivos de ESPN y el Chicago Tribune, y a partir de su asombro y gran expectativa, nació la compañía, formada por dos de los directores técnicos del proyecto.

El principal cerebro detrás de esta iniciativa es Kristian Hammond, doctor en Informática, quien asegura, en forma muy optimista, que su software ganará un premio Pulitzer de periodismo en menos de 5 años, y que en 20 este software manejará todos los temas, a diferencia de hoy, en que se enfoca en noticias deportivas, judiciales y económicas.

La idea, dice Kristian, no es reemplazar a los periodistas humanos, sino de complementar su trabajo en áreas que hoy no se cubren, y de ayudarlos a procesar la creciente cantidad de información y estadísticas que produce el Internet, transformándolas en textos que pueden ser utilizados en notas.

¿Los veremos pronto cantando un “gol” en un partido? ¿O describiendo la belleza de una atracción turística? No, claro que no. Pero sí pueden ayudar a generar historias básicas en tiempo real, en horas y lugares en los que generalmente no hay cubrimiento periodístico, incrementando la calidad e inmediatez de la información del periódico.

La competencia por la inmediatez de las noticias obliga a utilizar tecnologías como estas, especialmente en blogs y páginas Web de noticias, en las que la competencia premia a aquel que sale primero.

Regiando
@RegiandoCom