Fernando Elizondo BarraganCon la renuncia a la militancia del PAN de Fernando Elizondo Barragán, las señales de alerta roja se han encendido al interior del partido en Nuevo León, las razones por las que abandona el blanquiazul son las mismas de otros destacados panistas, que ya lo han hecho anteriormente.

Por medio de una carta Fernando Elizondo anunció su renuncia al PAN, cada palabra de la carta tiene grandes significados y dedicatorias a los líderes e integrantes del partido, el ex Gobernador del Estado deja muy en claro el por qué de su decisión, la cual a mi punto de vista fue lo mejor que pudo haber hecho, ya que el barco se está hundiendo por culpa de los “políticos” que son manejados por personas que están fuera del partido, aquellos que solo buscan colocar a Margarita Arellanes Cervantes en la Gubernatura en el 2015.

Intereses propios de unos cuantos están llevando al basurero al partido, el cual costó muchos años conservarlo limpio de corrupción, aquel PAN del que aunque no formaras parte lo admirabas por ser un partido que no se fracturaba por nada, aquel PAN de grandes personajes donde varios de ellos lucharon hasta la muerte, del PAN de antes donde todos estaban UNIDOS, ya no queda NADA.

Aquí la carta de Fernando Elizondo dirigida al presidente del PAN nacional:

Sr. Gustavo E. Madero Muñoz
Presidente del Comité Ejecutivo Nacional
Partido Acción Nacional
Estimado Gustavo:

Por este medio presento mi renuncia a la calidad de miembro del Partido Acción Nacional y te hago entrega de la credencial que hasta hoy me acredito como tal.

Es difícil explicar todas las razones de esta renuncia sin que su exposición se perciba como un ataque y no es atacar lo que me motiva sino la construcción de una patria mejor. Pero al mismo tiempo, debo una explicación a miles de buenos mexicanos que a lo largo de los años me han dado su confianza y apoyo. Por ello me limito a exponer lo más esencial de los motivos de mi decisión.

Renunciar al PAN significa para mí cerrar una etapa de mi vida en la cual actué alentado por la creencia de que este partido era el instrumento político más adecuado para la construcción del México del futuro. Esa fe, que tuvo sólido sustento en todo lo que el PAN logró en el pasado, hoy se ha agotado ante el alud de evidencias y experiencias que demuestran que el partido ha adoptado como propias muchas de las prácticas que siempre se combatió: La corrupción, la opacidad, el acarreo, la afiliación masiva, la compra y coacción del voto interno y externo, el uso de recursos públicos para fines partidistas, el clientelismo, los puestos públicos como botín, la subordinación del bien común al beneficio personal o de grupo, la mentira y el cinismo como estrategias… Este es el sentimiento de un enorme y creciente número de ciudadanos que con razón frustrados: “todos son lo mismo».

Hice, como muchos compañeros, los esfuerzos de que fui capaz para combatir estos males a medida que los advertí, Mi participación en el Grupo Nacional Democrático (GRANDE) y en Panistas Por México fueron parte de ellos. Pero los esfuerzos fueron infructuosos: Los males se han generalizado y han alcanzado los más altos centros de decisión, precisamente donde podrían tomar las decisiones indispensables para corregirlos.

Renuncio con decepción porque estoy convencido de que México está urgido de contrapesos. Es precisamente en estos tiempos cuando México más necesita que el patriotismo, la honestidad y una visión de largo alcance se impongan sobre la mezquindad, la corrupción y la ambición. Si los partidos no abanderan esos valores, la esperanza está en una ciudadanía más participativa, más organizada y más demandante, en esos ciudadanos que, lejos de buscar obtener beneficios para sí mismos, se preguntan qué tienen que hacer para lograr una patria mejor para sus hijos.

Renuncio al PAN con tristeza porque sé que dejaré de compartir espacios con buenos compañeros a quienes respeto y aprecio, que mantienen la esperanza en una brega interna cuya eternidad anticipo más que su eficacia. Espero coincidir con ellos en causas comunes. Reconozco y agradezco las atenciones que tuviste conmigo como compañero senador y como coordinador del grupo parlamentario.

A lo que no renuncio es al esfuerzo que como ciudadano estoy obligado a hacer para contribuir a mi patria y a mi comunidad. Mi pensamiento no ha cambiado, como tampoco lo ha hecho mi disposición a participar activamente en causas a favor de un México y un Nuevo León mejores. Vuelvo al actuar comunitario, de donde siempre he coincidido y coincidiré con quienes de buena fe buscan el bien común.

Ahora solo queda esperar que otra figura de la política del PAN, decida seguir el mismo camino que Fernando Elizondo, para muchos significa «abandonar el barco», las reacciones se verán conforme pasen los días, pero eso sí, quien abandere al partido en las próximas elecciones del 2015, seguramente no contará con el apoyo de la fuerza panista.

Diego de Montemayor

@DiegoMCom

1 COMENTARIO

  1. Es una pena, ver que el partido a lo cual muchos (Me incluyo) estabamos orgullosos de el, pero, como siempre, el poder mal encaminado se apodero de el y se conviritio en su nemesis(El PRI), Gomez Morin, se volveria a morir, s ve en lo que han convertido su sueño