El regreso de los operativos antialcohol en los municipios de San Nicolás, Apodaca y Monterrey traen consigo una serie de riesgos para la población.
Ya que si el municipio regio comandado por Margarita Arellanes Cervantes decide que personal de la Marina intervenga a dar seguridad a los agentes de Vialidad y Tránsito durante los operativos, pondrá en riesgo a la ciudadanía.
No es lo mismo que los Marinos apoyen a los inspectores del departamento de Inspección y Vigilancia a recorrer los antros a que los Marinos anden cuidando las antialcohólicas. Ya que en los antros, bares y table dance existe mayor posibilidad de que delincuentes aborden a los inspectores.
Pero poner a personal de la Marina en los operativos de Tránsito, arriesgaría a la ciudadanía en general, porque se acrecentaría el riesgo de un enfrentamiento entre autoridades y delicuentes.
Imagínense alguna situación de riesgo en medio de un operativo antialcohol, lo mejor es evitar desgracias y no poner a la ciudadanía en medio de una posible balacera.
Más vale que Margarita medite bien la situación, porque de lo contrario seria muy caro el precio que se podría pagar.
Diego de Montemayor





