Casi a un mes de lo sucedido a un agente de la Fuerza Civil el cual fue atropellado y muerto por una conductora ebria durante un filtro de revisión, se vuelve a vivir la misma desgracia pero ahora con un agente de Tránsito de Monterrey el cual fue atropellado por un agente Federal en estado de ebriedad en un operativo antialcohol en el Túnel de la Loma Larga.
Éstos lamentables sucesos en los que se ven envueltos el alcohol y retenes tienen que ser analizados por las autoridades estatales y municipales para poder corregir el peligro en el que exponen a sus agentes ya sean tránsitos, médicos, peritos o policías.
Es urgente que se garantice la integridad del personal participante en dichos operativos, se pueden colocar barricadas con las mismas patrullas para proteger las vidas de estos, tienen que señalizar los operativos no por el hecho que sean sorpresa tienen que estar a obscuras.
El riesgo por parte de personas que no visualizan los retenes es grande ya que los hacen en plenas curvas, en lo personal me ha tocado frenar de golpe mi automóvil por toparme con un operativo antialcohol y he visto por lo menos dos “alcances” por lo mismo.
Las autoridades tienen que cambiar la forma de los operativos y así con eso evitar próximas desgracias humanas, imaginense con lo que sacaron de las multas tienen que pagar la indemnización y la educación de los hijos del Oficial muerto, como que no cuadran las cosas.
Pónganse las pilas y planifiquen mejor sus retenes, háganlo para evitar accidentes a los ciudadanos y dejen de enlutar familias de personal que realiza su trabajo, no vaya a ser que lo bueno que realizan los alcaldes pase a ser un reclamo de los ciudadanos.
Diego de Montemayor
@RegiandoCom





