ViolenciaLas autoridades del Estado hace pocos días estaba echando las campanas al vuelo, por la «disque» baja en los delitos, al día siguiente la delincuencia organizada les respondió de manera tajante con varios muertos por el área metropolitana.

Y dicha respuesta no ha cesado, desde que inicio el año hasta el día de hoy no han parado los hechos violentos, pero a partir de que Jorge Domene quizo presumir unas cifras (que la verdad no se de donde las saca) medias extrañas los narcos recrudecieron sus ataques en el Estado.

En especial en los dos últimos días han subido la cifra de ejecutados en el Estado y por ende la cantidad de víctimas inocentes, en anteriores ocasiones ha sucedido lo mismo cada vez que Jorge Domene informa algún dato similar.

El punto es que la violencia nunca se fue del Estado sólo estaba descansando algunas semanas, las autoridades deben de ponerse las pilas y no andar haciendo «comiditas» para la foto entre los funcionarios de seguridad.

Pónganse a jalar de verdad y no nos desamparen a los ciudadanos que con mucho esfuerzo les pagamos sus salarios y demás gustitos, ustedes andan en camionetas blindadas y con muchos escoltas, ustedes si están seguros nosotros no.

En sus casas tienen escoltas y muchas medidas de seguridad, el ciudadano ni en su casa está seguro, ya que al parecer los delincuentes han tomado una nueva modalidad de asesinar y esa es a domicilio.

La culpa de tantas ejecuciones es de las autoridades de seguridad ya que no han querido afrontar el problema directamente, ellos cuentan con los recursos, personal operativo y de inteligencia para ubicar con los delincuentes pero no se les ve que tengan muchas ganas de hacerlo.

Alguien me decía que por que nada más critico y no aporto ideas para solucionar, a lo cual le respondo que ese no es mi trabajo, para eso se les paga a los funcionarios para que velen por nuestra seguridad, yo las soluciones se las doy a quien me paga mi sueldo, soluciones y formas de combatir al crimen organizado hay muchas, sólo es cuestión que el Gobierno quiera y se comprometa.

Diego de Montemayor