No es coincidencia que apenas quitaron las cruces con las que se honraba a las víctimas del Casino Royale y la Comisión Estatal de Derechos Humanos por fin pudiera emitir su recomendación, ésto es una farsa definitivamente.
Por una parte las autoridades estatales ya sabían de la entrega del Casino Royale a sus dueños y éstos no dijieron nada, por otra parte “casualmente” Minerva Martínez Garza presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos después de más de año y medio pudo concluir con tan esperado dictamen.
Las casualidades en la política no se dan y digo política por que en éste caso hay mucho de ella, a las autoridades lo único que les interesa es que no se les relacione con la tragedia del Casino Royale y utilizaron a la presidenta de la CEDHNL para demorar dicha recomendación, a pesar que ésta se echara encima a sus contrapartes de la capital del país.
17 meses después Minerva Martínez Garza concluye en nada, sin ni siquiera mencionar el nombre de Rodrigo Medina de la Cruz, definitivamente éste asunto tiene sus reglones torcidos los cuales serán difíciles de comprender.
De mi punto de vista la CEDHNL utilizó a los parientes de las víctimas del Casino Royale para sus propios fines, y de ésto no tengo duda, lo que si me da duda es con que finalidad Jorge Domene se hizo el que no sabía nada sobre quien tenía la custodia del Casino Royale, ya que la PGR sí notificó al Gobierno del Estado sobre la decisión de entregar el edificio a sus dueños.
Pero bueno una cosa si es muy segura, el que obra mal, mal le va, y la ciudadanía se los cobrará en el 2015.
Diego de Montemayor





