Sin duda alguna las redes sociales se han convertido en otro medio de comunicación para las personas, así como lo era en años atrás escribir una carta, llamar por teléfono, luego vinieron los celulares en donde la novedad era enviar mensajes para comunicarnos y así el cambio continuó, ahora el enviar un tuit se ha vuelto moda para muchos.
Y claro todo en exceso termina por convertirse en adicción, ahora son más los que “dependen” de las redes sociales para sentirse felices, acompañados o escuchados, pero para otros tantos el Twitter es utilizado para informar, comunicándose en segundos con millones de personas que pueden llegar a saber de un acontecimiento, momento chusco de algún artista o político, así como de prevención para situaciones de riesgo de cualquier índole.
Todo se ve a través del cristal con que se pueda leer un tuit o el sentido que el que lo realiza quiera darle, sin embargo estudios han revelado que para la mayoría de los usuarios de Twitter, éste se ha convertido en un fenómeno mundial, causando dependencia en muchas ocasiones.
Esto se comprueba midiendo el tiempo en que los tuiteros pasan horas frente a su computadora, celular, tablet, etcétera, leyendo o escribiendo un tuit, buscando a quién seguir o tratando de buscar seguidores o enfrascandose en discusiones que no son de ellos, en cierta forma haciéndose notar convirtiéndose en el llamado “troll” o “parodia” de un político o artista, que en ocasiones tiene más aceptación que el mismo personaje original.
Sin embargo el ser un “troll” de menor rango que es creado por el simple hecho de molestar, no es más que la necesidad del que está detrás de la cuenta de Twitter de llamar la atención por carecer de autoestima personal y no poder hacerse escuchar por la comunidad tuitera, apasionándose en comentarios mordaces que lo único que demuestran es la propia personalidad del “troll” que pide repuesta del atacado para poder “alimentarse” y seguir vivo en el mundo tuitero.
Sin embargo el querer estar presente en la red social Twitter, hace que te conviertas en un adicto y pierdas el verdadero sentido de la red social, que es el de estar informado al momento, expresar lo que piensas y que sea una herramienta útil de comunicación, diversión e información.
A continuación te mostramos 20 puntos para detectar cuando la pasión por comunicar se convierte en adicción:
1. Sienten que es el fin del mundo cuando se cae Twitter.
2. Nada los pone más contentos que la notificación de un ‘re-tuit’.
3. Se emocionan cada vez que suman un seguidor.
4. Siempre es buena la ocasión para pedir que los sigan en Twitter.
5. Con cada ‘tuit’ piden RT indiscriminadamente.
6. Perder seguidores los hace entrar en crisis.
7. Arroban a sus contactos y piden RT en todos los mensajes, aunque sean vía e-mail.
8. Pasan todo el día en Twitter y consideran que lo que hacen es un «servicio».
9. Mantienen actualizado su Twitter cada segundo.
10. Si no actualizan su perfil piensa que les están fallando a sus seguidores.
11. Incluyen el nombre de su perfil de Twitter cuando firman un e-mail.
12. En sus tarjetas de presentación incluyen su ID de Twitter.
13. Tienen Twitter establecido como página de inicio de su navegador.
14. Para conectarse a Twitter utilizan simultáneamente varias aplicaciones.
15. Su estado en el chat es “Seguime en Twitter: @…”.
16. Le piden a todo su entorno que se abran cuentas en Twitter y que los sigan.
17. Esperan los viernes con ansiedad y consideran blasfemos a los que no hacen #FF.
18. En reuniones con amigos no puede faltar el tema Twitter.
19. A lo largo del día pasan más tiempo en Twitter que en cualquier otra actividad.
20. Piensan seriamente en hacerse un ‘tuit-tatuaje’, si es que todavía no lo tienen.
Gonzalitos
@GonzalitosCom





