La estrategia utilizada el día de ayer por los maestros de la CNTE en la Ciudad de México, me dejó muy en claro que cuando se quiere se puede, y no con eso justifico el caos que los educadores desataron, pero lo que sí les admiro es el cómo se unen por una causa, llámese justa o no, pero lo importante es que demostraron unión y eso es lo que nos hace mucha falta a los nuevoleoneses.
Se imaginan que si al menos cuatro mil regiomontanos nos uniéramos, para exigirles a las autoridades municipales o estatales que se pongan realmente a trabajar y se dejen de babosadas, estoy completamente seguro que les sacaríamos un buen susto, imagínense el Congreso del Estado rodeado por miles de ciudadanos cansados de tanta impunidad, definitivamente voltearían a vernos.
Desde hace muchos años que no he podido volver a ver a miles de nuevoleoneses reunidos, para exigir algo al Gobierno del Estado, ya la gente se ha vuelto muy apática, ya no nos importa si los gobernantes nos quieren ver la cara de tontos al hacer sus tranzas a los ojos de todos, anteriormente los nuevoleoneses éramos más unidos, más exigentes, ya sea desde un aumento a las tarifas del transporte o al aumento de algún servicio.
Se han puesto a pensar que los nuevoleoneses somos los que máspagamos por el uso del metro, del transporte urbano, por ver un partido de futbol, por utilizar un automóvil, por tener una propiedad, vaya hasta por estudiar en una escuela púbica como lo es la UANL, en algunas ocasiones me he preguntado el por qué nos hemos vuelto tan agachones, tan dejados, será que nos hemos creído todo lo que dicen de nosotros, que somos los que más dinero tenemos en México.
Más bien pienso que nos hemos vuelto muy indiferentes ante lo que nos sucede a nosotros y a los demás, hemos dejado de ser solidarios con nuestros amigos o vecinos, y eso el Gobierno estatal o municipal lo han sabido capitalizar para su propio beneficio.
Dónde están los neoloneses que saltaban al menor error de los gobiernos, dónde están los que no se dejaban que pisotearan a sus hijos y padres, verdaderamente nos hemos convertido en personas que creamos nuestro propio mundo y así vivir en la zona cómoda, sin importar que pasen sobre nuestros derechos.
Realmente extraño ver cuando a algún automovilista se le quedaba su coche en alguna calle, y muchos se detenían para ofrecerle ayuda, eso era solidaridad, hoy en día pasa algo así y nos volteamos para otro lado, y el afectado tiene que estar rogando ayuda, es completamente triste el como nos hemos vuelto, ojalá que no sea demasiado tarde para cuando queramos reaccionar de nuevo, ya que la indiferencia mata a cualquier sociedad.
Y la indiferencia es el arma que los políticos y gobernantes usan a su favor y en contra de los ciudadanos.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom





