Los futuros funcionarios públicos que están representando a Jaime Rodríguez Calderón en las diferentes mesas de transición, han hecho gala de una gran ignorancia, y es que lo que pretenden hacer los broncos en las diferentes áreas ya no es una recepción de Gobierno, sino más bien mesas de juicio público.
Una mesa de transición no es donde se deba de juzgar a quienes entregan, pero si se debe de cuestionar la ubicación de los recursos y exigir los comprobantes, eso sí, pero no cuestionar “por qué no hizo esto o aquello”, o peor aún, “hubieran procedido de tal o cual manera” no señor ya que si los actuales funcionarios actuaron bien o mal ya habrá quien los juzgue, pero los receptores no tienen ninguna autoridad para cuestionar su proceder.
No pierdan tiempo en quererse dar a conocer, hagan su chamba que para eso se les está pagando, son 19 millones de pesos el costo de las mesas de transición, y pues como dicen los broncos, la raza paga, la raza manda, así que pónganse a comprender como se maneja un Gobierno Estatal, si no están de acuerdo como Rodrigo Medina de la Cruz manejó esta administración, pues entonces aprendan de los errores del Gobernador.
No por el hecho que las mesas de transición sean públicas tienen que obligar a los funcionarios a que contesten los cuestionamientos del público, ya que no son comparecencias «públicas», el hacer esto demuestra ignorancia de los próximos funcionarios, como no saben ni papa, se ponen a desviar la atención cuestionando por qué hicieron esto o aquello.
Los broncos están para entender el manejo del Gobierno Estatal, y para pedir cuentas, no para tratar de “exhibir” a los funcionarios Estatales, ya habrá tiempo para eso, cuando ellos tomen el poder podrán cuestionar lo que quieran y como quieran.
A Manuel González Flores, encargado del enlace en la transición, se le ocurrió crear una nueva mecánica para las mesas de transición, cuestionar con diez preguntas tomadas de las redes sociales, pero esperen un momento, Jaime Rodriguez todavía no toma el poder, al menos yo no estoy enterado que él tenga la autoridad para cambiar los formatos de entrega-recepción del Gobierno de Nuevo León.
Esto no debe de convertirse en un circo mediático de comparecencias públicas, cuando él ex priísta tenga el poder en Nuevo León, podrá mandar llamar a todos y cada uno de los funcionarios para que sean juzgados públicamente, quienes votaron por él se lo están pidiendo, es más, si él quiere hasta les puede mochar las manos, tal y como dijo en sus promesas de campaña, pero por lo pronto los 19 millones que nos cuestan estas dichosas mesas las tiene que desquitar de la mejor manera, recibir y entender cómo se trabaja en las dependencias.
Diego de Montemayor
@DiegoMCom






