
Para los que están en busca de nuevas emociones y planean unas vacaciones extravagantes, la Prisión de Karosta en Letonia, sea convertido en hotel y ofrece a sus huéspedes la experiencia única de sentirse preso, ¿pero hasta dónde estás dispuesto a soportar?.
La Prisión de Karosta se encuentra en la Ciudad de Liepaja al este del Mar Báltico, dejó de funcionar como tal en 1997, durante los años que fue cárcel, miles de hombres vivieron, sufrieron y murieron entre las paredes de sus celdas soportando regímenes como el soviético, el nazi y el letón.
El Hotel Prisión de Karosta ofrece a sus huéspedes, quienes han pagado su estadía ahí, ser tratados como si vivieran en una cárcel, ya que duermen en literas o camas de hierro, la comida es la propia de un recluso, así mismo sus horarios.
Los huéspedes “prisioneros” son obligados a despojarse de su equipaje (se les respeta un cepillo de dientes) y deben ponerse de rodillas y con las manos en la cabeza en un pasillo oscuro y lúgubre, el plan de actividades sigue fielmente el protocolo que estaba en vigor en 1986, se les realiza un examen médico, cierto abuso verbal, fotografías de reconocimiento., la comida de bienvenida es un triste pan de centeno, un pepinillo y té dulce ruso.
Los huéspedes deben hacer la cama como si se tratase del mismo ejército, los inodoros son agujeros sucios y una llave de donde solo salen gotas de agua, les permite lavarse los dientes.
Si alguno de los huéspedes de la prisión infringe las normas será recluido en celda de total
aislamiento durante cinco minutos y cuando se ordena apagar las luces hay que hacerlo, si se ordena salir al patio hay que hacerlo, la idea es que la verosimilitud sea máxima.
En los últimos tiempos se ha puesto de moda celebrar despedidas de soltero en la Prisión de Karosta, el programa de actividades se completa con excursiones a las mismas entrañas de la prisión, visita a un museo temático donde es posible probar los efectos de una máscara de gas o vivir una auténtica noche de horror como un prisionero señalado por los corruptos guardias carcelarios.
El objetivo es que el viajero tenga una la experiencia resulte de lo más creíble, ¿Te animas?.
Regiando
@RegiandoCom





