
A casi 7 años de haberle quitado la vida a su pareja, un hombre confesó el crimen, luego de seguir viviendo en el domicilio donde enterró a la mujer.
De acuerdo a las declaraciones de Luis Ernesto Pérez Sandoval de 48 años, confesó haber estrangulado a su pareja María Guadalupe Martínez Vargas de 34, luego de haber discutido con ella la noche del 24 de diciembre y asesinarla la madrugada del 25 del 2009.
Declaró que discutió con ella verbalmente, para luego sostenerla del cuello hasta estrangularla, decidiendo enterrarla en el patio de la casa que compartían, realizando un pozo con un cuchillo de la cocina, para luego sepultarla ahí.
La vivienda donde fue asesinada y enterrada María Guadalupe Martínez está ubicada en la colonia Portal de las Salinas, en el Municipio de Ciénega de Flores, Nuevo León.
Luis Ernesto Pérez Sandoval quien laboraba como guardia de seguridad, indicó a las autoridades que la asesinó por celos, y que cuando ocurrieron los hechos los dos estaban tomando bebidas embriagantes.
El asesino confeso indicó que en el 2009 presentó una denuncia por desaparición de su pareja, avisando a su hijastra de que su madre lo había abandonado y que no sabía nada de ella, por lo que en el pasado mes de enero del 2010 acudió nuevamente al Ministerio Público para darles pistas de su paradero, indicando que algunos vecinos la habían visto, pero que como era una persona muy problemática no la habían hablado, por lo tanto retiraba la denuncia de desaparición.
Sin embargo mencionó a las autoridades que el remordimiento no lo dejaba vivir, por lo que se presentó a confesar el asesinato de su pareja, mencionando que todos los días salía al patio a pedirle perdón al pie de la tumba clandestina donde se encontraban los restos de María Guadalupe.
Autoridades se presentaron en la vivienda donde indicó vivir el asesino confeso, localizando la tumba clandestina y los restos de Martínez Vargas, luego de casi 7 años de haber sido asesinada.
Garza Sada
@GarzaSadaCom





