Algunos valoran la cultura, otros no… En este mundo donde lamentablemente lo cultural no es valorado como se debe, destacan algunos héroes que intentan que más gente se culturice y pueda acceder por ejemplo a un buen libro. La sección cultural ha desaparecido en muchos medios, los mismos se llenan de excusas. Hoy hablaremos de la Regia Cartonera, porque la creatividad no tiene límites.
¿Cómo y cuándo nace la Regia Cartonera?
«Comenzamos a trabajar en mayo de 2009. Por lo que estamos próximos a cumplir nuestro quinto aniversario. Sobre cómo fue el nacimiento, podemos decir que hubo varios detonantes, entre los que se puede contar la crisis que se vivió el mismo año y que muchos medios tomaron como excusa para reducir su sección cultural y decimos “excusas”, porque luego, a pesar de ya no se hablara de una crisis abiertamente, la sección cultural en los periódicos, hasta el día de hoy, es efímera o, incluso, tendieron a desaparecer en algunos medios impresos. La cultura siempre es la primera en pagar los males de la economía; por suerte, el motor del arte es la creatividad y no el dinero, aunque este nos haga falta a todos. También nos motivó el costo de los libros en general, queríamos hacer libros que fueran accesibles para todos, algo que vimos muy compatible con el trabajo que venían haciendo otras cartoneras en el continente. Esto último lo pudimos apreciar mucho mejor cuando el poeta Héctor Hernández Montecinos, quien junto a Yaxkin Melchin sacaron adelante una cartonera en el DF, visitó Monterrey y trajo una muestra de su trabajo editorial. Ahí vimos el formato adecuado para nuestros intereses literarios. Laura Fernández es artista plástica, escritora y diseñadora, y en mi caso, el tema de la historia del libro, la edición y la literatura son uno de mis mayores intereses, así que tuvimos la oportunidad de conjugar todo en el mismo sitio«.
¿Cuál es el objetivo de la Regia Cartonera?
«Desde nuestro nacimiento nos hemos planteado varios objetivos. En lo literario, queríamos abrir las puertas a escritores más allá de que tuvieran o no un currículo formado. Creemos que hay muchos buenos artistas ocultos todavía y queremos apostar por la calidad de sus textos. Lo otro, fue nuestra intención de intentar oxigenar la lectura y escritura en la región, invitando a escritores que estaban haciendo un trabajo sólido en América Latina. No queríamos quedarnos con el canon de las grandes instituciones. Tampoco queremos imponer uno. Pero nos queda claro que las becas y los premios han viciado mucho la forma de ver a los artistas. O, incluso, la forma como los artistas se ven a sí mismos. Otros objetivos es hacer libros promoviendo la cultura del reciclaje y a bajo costo. En otras palabras, queremos rebasar lo editorial para convertirnos en una plataforma de promoción multidisciplinaria. Algo que hemos estado logrado poco a poco, a pesar de que nos falta mucho camino por recorrer. Ya no solo publicamos libros, sino damos talleres basados en la cultura del libro y promovemos distintos eventos, entre ellos “Voces de cartón”, que lo hacemos cada año«.
¿Quiénes conforman el staff de la Regia Cartonera?
«Principalmente somos tres, Laura Fernández, Mariana Ayala y (yo) Nérvinson Machado. Pero a pesar de ser los que constantemente estamos en esto, debemos agradecer a mucha gente que nos apoya y que va y viene cuando el tiempo se los permite«.
Podrían mencionarme aproximadamente… ¿Cuántos libros han publicado bajo su editorial?
«Alrededor de 21 títulos. Lo que nos da un promedio de más de 100 escritores publicados, si contamos las antologías«.
Si alguien desea publicar su obra (libro)… ¿Cuál es la mecánica para ponerse en contacto con ustedes?
«El proceso es sencillo, pedimos que el material tenga como mínimo 50 páginas y un máximo de 150. Que esté debidamente redactado. Luego pueden enviarlo a nuestro email: regiacartonera@gmail.com Todo el material es dictaminado«.
¿Qué planes hay para la Regia Cartonera?
«En estos momentos, crecer y ampliar los canales de difusión. Poder acceder a todos los lectores«.
¿Qué creen que sea necesario para fomentar más la lectura?
«Hasta ahora creemos que el problema se ha querido resolver viendo a un elefante a través de un microscopio. No podemos pretender que la lectura sea generalizada sin un aspecto crítico, sin asumir la responsabilidad que han tenido escritores, promotores y editores. Muchas veces estos eslabones -necesarios para que la lectura tenga un lugar primordial se han dejado llevar por un aspecto más comercial que humano. Está demostrado que a mayor capacidad de lenguaje, mayor es el desarrollo del conocimiento y la estimulación de la memoria; sin embargo, te topas obras pobres en ideas y lenguaje. Al preguntar a un artista o al editor por esto, su justificación es siempre la misma: “lo hago para que me entiendan”. Lo cual me lleva a pensar que deberían de empezar a leer ellos primeros en lugar de pedir a otros que los lean a ellos. Hay un acto de subestimar a los lectores o a ese posible lector futuro. También es una forma creativa de no asumir su responsabilidad o limitación. También están los altos costos de los libros. Leer cuesta demasiado para un latinoamericano. Hasta ahora no hemos visto una propuesta seria para que el tema sea abordado y se tome cartas en el asunto. Las bibliotecas públicas en el Estado están en mal estado, solo las de las universidades sacan la cara. Si vemos este panorama, como comenté al principio, donde la sección cultural de los periódicos ha sido reducida, juntada con espectáculos o, incluso, desaparecida, no podemos creer que usando la voz de mando: “lean”, el problema se resolverá. Tampoco debemos pretender generar un consumidor pasivo, necesitamos lectores, críticos, reseñistas, buenos editores. Es como un puño; si falta un dedo no funciona del todo bien«.
¿Creen que sea necesario más apoyo, ya sea gubernamental o de asociaciones, para la publicación de más libros?
«Creo que siempre se necesitará apoyo porque hay un atraso grande en la difusión, pero no se trata de cantidad tampoco, sino de calidad. Es decir, pienso, por ejemplo, en una persona que no ha podido comer bien, pero se le está pidiendo que lea. Con hambre no se puede pensar. Menos leer«.
Cristian Ascacio
@cristianascacio






Esto me gusta, sigan así…saludos a Nervinson y a mi cuñada Laura Fdz