Ante el reciente suicidio del actor Robin Williams a causa de los episodios de depresión que presentaba, el mundo se pregunta qué fue lo que orilló a tomar la fatal decisión, sin embargo la depresión se ha convertido en una enfermedad silenciosa, que en ocasiones ni los que la sufren y la padecen están enterados.
La depresión es un trastorno psicológico que se padece muy frecuentemente en todo el mundo, estudios revelan que existen alrededor de 400 millones de personas en ésta situación y muy pocas de ellas acuden a un médico para tratarla.
Esta enfermedad silenciosa es una forma de expresión de dolor que se manifiesta con síntomas psíquicos y somáticos, que tiene como resultado las variaciones habituales del estado de ánimo de las personas que la padecen y las respuestas emocionales a los problemas de la vida cotidiana, que podría desencadenar un problema serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave.
La depresión se manifiestan en tres niveles:
1. Nivel Cognitivo o del Pensamiento: es la manera en que el paciente observa el mundo y los diversos acontecimientos de manera pesimista y negativa, se vuelven susceptibles a la opinión de los demás, interpretando con frecuencia que son rechazados, se sienten inútiles y una carga para los demás, experimentan intensos sentimientos de culpabilidad, es ahí cuando las ideas suicidas aparecen como posible solución, en casos más graves pueden delirar y alucinar.
2. Nivel Fisiológico/Emocional: El paciente se inunda de un sentimiento profundo de tristeza, con llanto incontrolable, se sienten cansados y muy agotados, tienen alteraciones del sueño, ya sea insomnio o hipersomia, es decir dormir en exceso, pierden el apetito y el deseo sexual, presentan problemas de ansiedad y taquicardia, sensaciones de opresión en el pecho similares a los de un infarto.
3. Nivel Motor o del Comportamiento: la principal característica de la persona deprimida es la inactividad o pasividad, pierden el interés por las actividades que antes los satisfacía, sienten que sus movimientos se vuelven lentos como en cámara lenta, evitan el contacto con otras personas, dejan de realizar sus actividades cotidianas, incluso comienzan faltando a su trabajo frecuentemente y no pueden enfrentar problemas cotidianos.
Pero también existe el trastorno bipolar o trastorno maníaco-depresivo, que se consideran niveles de la depresión graves, la fase maníaca se caracteriza porque el comportamiento del paciente se vuelve extremo, ya que sus síntomas son de euforia, no les importa lo que las personas a su alrededor piensen, no tienen inhibición, no miden los riesgos de sus acciones, duermen muy poco porque se mantienen activos sin cansancio, su autoestima aumenta y tienen ideas de grandeza, hablan mucho sin parar, tienen una fuente de energía excesiva y mucha creatividad del pensamiento.
La depresión es controlable, sin embargo la mayoría de las personas piensan que son cambios en su estado de ánimo por la época o por acontecimientos que en ese momento están viviendo, la ayuda especializada puede llegar a salvar tu vida.
Regiando
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que buen tema.